SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Ruta Libertaria de Sucre: museos y recorridos para revivir la Batalla de Pichincha en Quito

La capital ofrece un recorrido histórico que reconstruye el paso del ejército de Antonio José de Sucre durante la campaña independentista de 1822

La última parada del recorrido es El Panecillo, el cerro que marcó el desenlace de la campaña libertaria.

La última parada del recorrido es El Panecillo, el cerro que marcó el desenlace de la campaña libertaria.Karina Defas

Mariella Toranzos
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Una paseo por la historia

  • El recorrido propone redescubrir distintos espacios patrimoniales de Quito vinculados a la campaña independentista y al desenlace de la Batalla de Pichincha.
  • La experiencia combina historia, turismo y actividades culturales en museos, conventos y miradores que conservan huellas del proceso libertario.

El feriado del 24 de mayo suele convertirse en una oportunidad para salir de la ciudad, descansar o recorrer Quito con calma. Sin embargo, detrás de ese descanso hay una fecha que cambió la historia del país: la Batalla de Pichincha de 1822, el enfrentamiento que selló la independencia de la Real Audiencia de Quito y abrió el camino para la formación de lo que hoy es Ecuador.

A más de dos siglos de aquella jornada, varios espacios de la capital todavía conservan huellas de la campaña libertaria y permiten reconstruir el trayecto que siguió el ejército de Antonio José de Sucre antes de la batalla.

La llamada Ruta Libertaria de Sucre conecta algunos de los espacios históricos más importantes de la ciudad y permite seguir, paso a paso, el recorrido del ejército independentista antes de la victoria del 24 de mayo, convirtiendo la experiencia en una actividad familiar que mezcla ocio, turismo e historia.

El recorrido arranca en el Centro Cívico Cultural Museo y Biblioteca Mariscal Sucre, en Chillogallo, al sur de Quito.

El recorrido arranca en el Centro Cívico Cultural Museo y Biblioteca Mariscal Sucre, en Chillogallo, al sur de Quito.Karina Defas

El recorrido arranca en el Centro Cívico Cultural Museo y Biblioteca Mariscal Sucre, en Chillogallo, al sur de Quito. El espacio funciona en una antigua casa de hacienda del siglo XVIII donde el ejército libertador descansó el 22 de mayo de 1822, apenas dos días antes del combate. El sitio reabrió como museo de sitio en 2017 y conserva retratos, mobiliario y documentos relacionados con la campaña independentista.

Desde este punto resulta fácil imaginar la tensión previa a la batalla. Sucre había avanzado desde el sur reorganizando tropas y evitando un enfrentamiento frontal con el ejército realista. La madrugada del 23 de mayo inició el ascenso por las faldas del Pichincha junto a cerca de 3.000 hombres. La caminata fue lenta y agotadora: la lluvia convirtió los senderos en lodo y la altitud debilitó a las tropas. Horas después, cuando ambos ejércitos se encontraron entre barrancos y matorrales, comenzó una batalla breve, pero decisiva para el futuro del territorio que hoy es Ecuador.

El Centro Cívico Cultural Museo y Biblioteca Mariscal Sucre atiende de miércoles a sábado, de 10:00 a 16:00, y los domingos de 10:00 a 15:00. El ingreso es gratuito.

El álgido sitio de la batalla

El segundo punto del recorrido es precisamente el lugar donde ocurrió el enfrentamiento. El Museo Templo de la Patria, en la Cima de la Libertad, se levanta sobre las laderas del Pichincha y recuerda la batalla del 24 de mayo de 1822. 

Desde distintos puntos del Centro Histórico puede verse el monumento que domina la montaña, acompañado por una enorme bandera del Ecuador que ondea sobre la ciudad y se ha convertido en una de las referencias visuales más reconocibles de Quito. El museo conserva armas, uniformes y salas dedicadas a los Libertadores, además de murales que narran el proceso independentista desde la colonia hasta las guerras libertarias.

El museo conserva armas, uniformes y salas dedicadas a los Libertadores.

El museo conserva armas, uniformes y salas dedicadas a los Libertadores.Karina Defas

Sin embargo, uno de sus mayores atractivos está afuera. Los miradores permiten observar gran parte de Quito y entender la complejidad del terreno donde combatieron patriotas y realistas. Desde allí también se aprecia la ciudad extendiéndose entre montañas, una postal que ayuda a imaginar cómo habría lucido aquel paisaje hace más de dos siglos.

El espacio atiende de martes a viernes, de 9:00 a 17:00, y los sábados de 10:00 a 14:00. La adhesión es de $1 para adultos y $0.25 para niños.

Una ruta de fe

La ruta continúa hacia el Convento del Tejar, uno de los rincones más enigmáticos y simbólicos del Centro Histórico de Quito. El complejo religioso, administrado por la Orden de la Merced, empezó a construirse en el siglo dieciocho y alberga una iglesia, un convento y el primer cementerio de la ciudad. Su importancia dentro de la historia independentista quedó marcada el 24 de mayo de 1822, cuando desde las torres de la iglesia flameó por primera vez en Quito la bandera amarillo, azul y rojo de la Gran Colombia tras la victoria patriota.

En la fachada todavía permanecen placas conmemorativas relacionadas con la Batalla de Pichincha, mientras que en su interior sobreviven criptas, antiguos corredores y espacios funerarios donde descansan personajes ligados a la historia quiteña. Aunque el Museo Francisco de Jesús Bolaños permanece cerrado mientras avanza su reapertura, el convento sigue siendo uno de los escenarios patrimoniales más llamativos de la ciudad.

Leyendas de Quito son teatralizadas y contadas en la noche por grupos de jóvenes que les apasiona la historia.

Leyendas de Quito son teatralizadas y contadas en la noche por grupos de jóvenes que les apasiona la historia.Cortesía

Parte de ese renovado interés se debe a los recorridos de Leyendas Nocturnas, que han transformado el convento en un escenario donde historia, teatro y misterio se mezclan constantemente. Estos se llevan a cabo mensualmente, y tienen un costo promedio de $18. 

Este 23 de mayo, por ejemplo, se realizará la experiencia “Tras las oscuras horas de la batalla”, una ruta nocturna que recorrerá el cementerio, las criptas, la iglesia y las torres históricas del complejo. La actividad incluirá personajes inspirados en la gesta libertaria, búsqueda de pistas entre mausoleos, cata de chocolate y bebidas tradicionales, además de una subida final a las torres desde donde se observa el Centro Histórico iluminado. El recorrido comenzará a las 18:30

En la fachada del convento todavía permanecen placas conmemorativas relacionadas con la Batalla de Pichincha.

En la fachada del convento todavía permanecen placas conmemorativas relacionadas con la Batalla de Pichincha.Karina Defas

Desde las alturas

La última parada es El Panecillo, el cerro que marcó el desenlace de la campaña libertaria. Allí se encontraba el fortín donde se refugiaron las tropas españolas después de la derrota en las faldas del Pichincha.

Para evitar un asalto sangriento, Sucre negoció la capitulación con el mariscal Melchor Aymerich y el 25 de mayo de 1822 se concretó la rendición española. Aquel acuerdo selló el final del dominio colonial en Quito y abrió el camino para la incorporación del territorio a la Gran Colombia.

Hoy, El Panecillo es uno de los miradores más visitados de Quito y está coronado por la gigantesca Virgen de Legarda, visible desde distintos puntos de la ciudad. Además de las vistas panorámicas, el monumento guarda un pequeño museo y un mirador interior desde donde puede verse Quito en 360 grados. Durante el feriado, el sitio suele llenarse de familias, turistas y viajeros que aprovechan para recorrer la ciudad desde las alturas, probar la comida típica u observar cómo el Centro Histórico cambia de color al atardecer.

tracking