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Diario Expreso Ecuador

en el podio

Quiteños en olimpiadas de matemáticas: las historias de campeones

Estudiantes de la capital participan en competencias locales e internacionales. Organizaciones como APOL y Sedem promueven el gusto por esta ciencia.

Juan Diego Espinosa, de 14 años, estudia en el ISM North, en Quito. Estuvo en Vietnam, en una competencia internacional de matemáticas, en agosto 2026.

Juan Diego Espinosa, de 14 años, estudia en el ISM North, en Quito. Estuvo en Vietnam, en una competencia internacional de matemáticas, en agosto 2026.Leonardo Velasco/ EXPRESO

Rosero Mariela
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Lo que debes saber:

  • Clubes y organizaciones como Sedem y OPAL impulsan a estudiantes quiteños a competir y destacar internacionalmente.
  • Docentes promueven matemáticas porque fortalecen lógica, creatividad y toma de decisiones.
  • Juan Diego Espinosa, de Quito, ganó bronce en la Olimpiada Matemática de Asia en Vietnam.

Juan Diego Espinosa tiene 14 años y acaba de ganar una medalla de bronce en la Asia International Mathematical Olympiad (AIMO), en Hanói, Vietnam. No es la primera vez, suma preseas de oro y plata de competencias nacionales. “Soy una persona normal. Me gusta mucho el fútbol, escucho música, voy al cine. No creo en ese estereotipo de nerd, es un invento”, responde.

Rubén Villacís, gerente general de la Academia de Ciencias Exactas (APOL), destaca el talento del quiteño Juan Diego. Cree que en un par de años alcanzará el oro. 

La organización que dirige nació en Guayaquil hace tres décadas; desde hace unos 25 años se dedica a la organización de competencias. Considera que el país debe apostar más por esta área del conocimiento. La institución financia olimpiadas y, en este año ha apoyado la preparación de los participantes.

Los países donde el nivel de enseñanza de matemáticas es más alto suelen tener un mayor PIB y mejores condiciones de vida”, sostiene. Por ello, cree que los colegios deberían impulsar semilleros o clubes que despierten el interés de los estudiantes por esta materia.

Quisiera hablar con la ministra de Educación, Gilda Alcívar, porque hasta décimo de básica se reciben seis horas semanales de matemática. Luego disminuyen.

Rubén Villacís/ gerente APOL

Aunque APOL tiene su sede en Guayaquil, en sus competencias participan alumnos de distintas ciudades, entre ellas Quito. Uno de ellos es Juan Diego, estudiante del ISM North. 

Su padre, Cristian Espinosa, cuenta que comenzó a competir hace siete años (2019). Desde entonces ha participado en el Kanguro Matemático, organizado por la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), así como en certámenes de la Sociedad Ecuatoriana de Matemáticas (Sedem).

En el ISM North participa del club extracurricular Élite de Matemáticas, que funciona los martes y jueves, después de clases. Le ayuda a prepararse para pruebas que suelen extenderse por más de dos horas.

“Son exámenes exigentes y estresantes, como cualquier competencia”, señala Juan Diego. Y también que meses después le dan los resultados y eso le llena de emoción.

Su padre detalla que Juan Diego participó en un proceso selectivo organizado por APOL, que le permitió integrar la delegación ecuatoriana que viajó a Vietnam. El colegio, además, brindó apoyo económico para ayudar a cubrir los costos de los pasajes aéreos.

Esto hace la Sociedad Ecuatoriana de Matemáticas

Kateryn Herrera, integrante de la Sedem, organización sin fines de lucro, fundada en Quito en 1967, explica que organizan una olimpiada nacional anual. La sociedad es miembro asociado de la International Mathematical Union (IMU) y de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe. La Sedem está integrada por docentes de educación media y superior.

Su objetivo, anota, no es evaluar conocimientos sino fomentar el gusto por las matemáticas a través de desafíos que exigen creatividad. “Lo que hacemos es plantear retos para que los estudiantes disfruten buscando soluciones”, explica. 

La competencia se desarrolla en 12 ciudades del país y convoca a estudiantes desde cuarto de educación básica hasta tercero de bachillerato. En la edición 2026 hubo 2.038 inscritos; 1.315 de ellos, hombres; y 723, mujeres.

De 119 planteles participantes, 93 fueron privados. El 41 % de inscritos fue de Quito y el 59 %, del resto del país.

Usualmente, los alumnos preguntan a sus maestros: ¿para qué sirve esta ciencia? Herrera considera que el principal aporte no está en la aplicación cotidiana de fórmulas complejas, sino en el desarrollo del pensamiento lógico. 

No se trata de pasar la vida haciendo integrales o derivadas. Lo importante es la lógica que hay detrás. Esa capacidad permite abstraer problemas, analizar información, optimizar recursos, administrar el tiempo, minimizar gastos y tomar decisiones basadas en datos”, afirma. Y también que las matemáticas brindan herramientas para encontrar soluciones creativas y objetivas a los desafíos de la vida diaria.

El semillero en una unidad educativa de Calderón, en la capital

José Ibarra, profesor de la Unidad Educativa Zarán, ubicada en Calderón, comparte esa visión. Este año, uno de sus alumnos, Gabriel Villarreal, de 10 años, obtuvo una medalla de oro en la olimpiada organizada por la Sedem. No es la primera medalla. 

Gabriela Villarreal, de 10 años, ganó medalla de oro en las Olimpiadas del Sedem. Es parte de la Unidad Educativa Zarán, en Quito.

Gabriela Villarreal, de 10 años, ganó medalla de oro en las Olimpiadas del Sedem. Es parte de la Unidad Educativa Zarán, en Quito.Cortesía U.E.Zarán.

El profesor Ibarra dirige el club de ciencias del plantel y sostiene que muchos niños y adolescentes sienten temor hacia las matemáticas debido a prejuicios.

Como ocurre en los deportes, se necesita trabajo, método y disciplina. Las matemáticas se aplican a cualquier aspecto de la vida”, sostiene.

Entre las historias que le enorgullecen comparte la de Arody Carlosama, de 22 años y primer graduado de su plantel. Carlosama recuerda que fue ese profesor quien le ayudó a perder el miedo a la materia. “Me enseñó a ver las matemáticas como una herramienta, no como una asignatura para rendir un examen”, dice.

Durante su etapa escolar obtuvo un puntaje perfecto en matemáticas en las pruebas del Ineval y fue motivado para participar en las olimpiadas de la Sedem y de la Organización Matemática Ecuatoriana (OMEC). 

La pandemia impidió que compitiera en una de ellas, pero en su último año de colegio logró una medalla de bronce. Más tarde, al ganar una olimpiada de química, obtuvo una beca para estudiar Matemática Pura en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), donde se graduó en febrero de este año.

Arody continuó en competencias universitarias. Con el respaldo de la USFQ representó al país en la Olimpiada Iberoamericana Interuniversitaria de Matemáticas, celebrada en Brasil en 2023 y en Costa Rica en 2025.

Ahora ha sido becado para continuar sus estudios en la Université Gustave Eiffel, en Francia. En ese camino también recibió el apoyo de Amarun, una asociación de matemáticos ecuatorianos.

El profesor Ibarra recalca que identifica miedo a fallar. “En el colegio Zarán buscamos crear un ambiente propicio para el aprendizaje de la ciencia, también los preparamos mental y espiritualmente”.

No es real que solo un grupo nace para brillar en matemáticas. Además el miedo a esta ciencia es infundado.José Ibarra/ profesor Unidad Educativa Zarán

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