La Nobol-Progreso es urgente
La vía Nobol-Progreso es clave para descongestionar la vía a la Costa, reducir costos logísticos y conectar el comercio con el puerto de Posorja.

Desviar el transporte pesado hacia Posorja y Santa Elena aliviará la vía a la Costa. La vía Nobol-Progreso representa desarrollo para Ecuador.
La proyectada vía Nobol-Progreso no debe verse únicamente como una carretera que conecta dos puntos del Guayas. Es una obra estratégica y urgente para el desarrollo del Ecuador, porque puede ayudar a ordenar el tránsito, reducir tiempos de viaje y mejorar la conexión de la Costa con otras regiones del país.
Uno de sus principales beneficios será permitir que parte del transporte de carga pesada que se dirige hacia el puerto de Posorja, o hacia la Península de Santa Elena, pueda utilizar una ruta alternativa desde los cantones del norte del Guayas y desde la Sierra.
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La necesidad es evidente en la vía a la Costa. El crecimiento poblacional de sus urbanizaciones y ciudades ha convertido a este corredor en una arteria cada vez más congestionada. Desviar parte del transporte pesado permitiría aliviar una ruta que diariamente enfrenta un tráfico creciente y que, además, es fundamental para quienes se movilizan hacia las playas.
La conectividad vial es fundamental para el desarrollo
Pero el problema no se resuelve con una sola carretera. Ecuador necesita pensar su conectividad como una verdadera red. Es indispensable impulsar grandes vías que enlacen la vía a Daule con Babahoyo y el centro de Los Ríos, así como corredores que permitan llegar con mayor rapidez a Santa Elena, por ejemplo desde Palestina o El Empalme. Existen caminos de tercer orden, pero estos no sustituyen a carreteras modernas, seguras y capaces de soportar el tránsito que demanda una economía en crecimiento.
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Construir infraestructura vial no significa solamente pavimentar kilómetros. Es acercar mercados, reducir costos logísticos, facilitar el transporte de productos, impulsar el turismo y generar oportunidades para poblaciones que hoy permanecen alejadas de los grandes centros urbanos.
El Ecuador necesita nuevas rutas que distribuyan el tráfico y eviten que todo el sistema dependa de unos pocos corredores saturados.
La conectividad vial es fundamental para el desarrollo. Una carretera bien planificada no solo comunica lugares: comunica oportunidades. Y el país necesita, con urgencia, muchas más vías que permitan avanzar con mayor rapidez, seguridad y eficiencia.