Editoriales

No es momento de campañas

'Si se respetara el orden constituido, todos los funcionarios canalizarían sus planes o requerimientos a través del COE, que tampoco ha hecho valer su autoridad, sancionando a quienes actúan por su cuenta’.

En una crisis sanitaria como la que viven el Ecuador y el mundo, cada decisión oficial, acertada o no, tiene un efecto inmediato que se puede medir en las redes sociales, donde los ciudadanos denuncian lo que ocurre en las calles en tiempo real, y que suele contradecir el discurso gubernamental cuando no está bien fundamentado. El cruce de cifras sobre contagiados y víctimas mortales del coronavirus ha sido una constante que ha confundido a una sociedad ávida de información verificada. Mientras por un lado el régimen se refiere a cientos de fallecidos, otros organismos dan cuenta de más de mil cadáveres recogidos en los barrios de Guayaquil, lo cual es aprovechado por diversas tiendas políticas para polemizar acerca de un problema que ha desbordado toda la capacidad operativa del país. Y es ahí donde se registran los más descarnados debates acerca de lo que se de debe hacer, con autoridades seccionales que incluso despachan y ordenan por Twitter, para demostrar quién lleva la batuta en esta pandemia. Si se respetara el orden constituido, todos los funcionarios canalizarían sus planes o requerimientos a través del COE, que tampoco ha hecho valer su autoridad, sancionando a quienes actúan por su cuenta. No es momento de campañas políticas anticipadas, sino de unidad y trabajo conjunto por el bien de la comunidad.