Electores que no eligen

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Electores que no eligen

“Es notable el abuso al que se somete a los electores con la complicidad de los partidos políticos“

En el Consejo Nacional Electoral en turno, se pasa de un método para asignar escaños a otro sin que medie la voluntad de los electores. Igual se decide volver al voto en plancha, precisamente cuando el que elige entre las varias ofertas había manifestado su preocupación al sentirse obligado a sufragar por quien conoce como inútil para la importante labor que se le quiere otorgar. El fenómeno es mundial pero no por ello cabe dejarlo pasar. Sus consecuencias son lesivas para el avance de la democracia y su consolidación como régimen político. Filósofos como el español Javier Gomá lo señalan con claridad: “...el espacio público de la polis contemporánea suele estar ocupado por figuras populares que son “ejemplos sin ejemplaridad”, celebridades que han logrado la notoriedad pública que buscaban y que, asiduos a los medios de comunicación de masas, alimentan con la banalidad de sus vidas y opiniones la llama de la curiosidad humana y del entretenimiento social pero en los que no centellea la ley que abre el ejemplo hacia su profundidad y su simbolismo”.

Son “notorios” pero no son notables y no cabe obligar al elector a votar por ellos, sabiéndolos no solo incapacitados para el desempeño al que son designados en paquete sino que, además, algunos tampoco están éticamente acreditados.