Editorial | Emular las estrategias de Colombia

Lo que permite el avance de la sociedad pese a la adversidad es su sólida institucionalidad y clase empresarial comprometida

Colombia, pese a todos los graves problemas sociales y políticos por los que ha atravesado desde su independencia, y que aún persisten, es un país que tiene muchas lecciones que dar. Su industria nacional no ha parado de desarrollarse y la inversión extranjera nunca ha dejado de llegar, incluso en los tiempos en que la guerrilla y el narcoterrorismo alcanzaron picos máximos de violencia. Sus instituciones funcionan y sus élites han dado ejemplo de patriotismo y resiliencia.

Aunque la gestión del actual gobierno no favorece precisamente el fortalecimiento de la democracia ni el desempeño de los sectores empresariales, la inversión extranjera no se ha retirado y la economía colombiana no deja de crecer, ubicándose entre las que lideran la región. Ante una conducción política en la que priman la confrontación y el deseo de polarizar a la sociedad, los factores que permiten su próspero avance pese a la adversidad, son su sólida institucionalidad y una clase empresarial comprometida. En Colombia se ha mantenido la independencia del sistema de justicia, incluso en casos muy controversiales, y sus élites no han dudado en financiar la llamada batalla cultural para evitar el crecimiento de las ideas totalitarias y extremistas, tan en auge en nuestros tiempos. Ecuador debe tomar nota de las estrategias aplicadas por su vecino del norte y emularlas.