Editoriales

Clases presenciales: ¿por qué y cómo?

"La escuela es el espacio ideal para que los futuros ciudadanos desarrollen un pensamiento crítico, lidien con sus frustraciones, descubran qué es vivir entre semejantes, la solidaridad, la tolerancia, la adaptabilidad y el compañerismo"

Que el colegio es un lugar al que los niños y adolescentes son enviados por sus padres para memorizar información, como si fuesen computadoras a las que se les graban datos, es una imagen que viene siendo -o debiera ser, al fin- desterrada. La escuela es el espacio ideal para que los futuros ciudadanos desarrollen un pensamiento crítico, lidien con sus frustraciones, descubran qué es vivir entre semejantes, la solidaridad, la tolerancia, la adaptabilidad y el compañerismo. Sin embargo, la educación a distancia, como parte de las restricciones de la pandemia, frenó violentamente el camino a estos destinos esenciales de la etapa escolar. Resulta difícil cultivar estas cualidades mediante una pantalla de computadora. Es por ello que los centros educativos, estatales y privados, deben dar con una fórmula que lleve al retorno paulatino a clases presenciales. Reducir los grupos y alternarlos en jornadas presenciales y virtuales, modificar la infraestructura para cumplir el distanciamiento y que haya espacios con mayor ventilación, son algunas de las acciones que los expertos plantean y que varios colegios ya realizan o evalúan hacer. Esto conlleva una lección de gran valor para el alumnado: de los problemas no se huye, se los encara con acciones efectivas, con responsabilidad y optimismo.