No separatista, sí federalista

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No separatista, sí federalista

Abramos un diálogo nacional para establecer si conviene volver a los inicios de su constitución...

Luego de la independencia, la primera Constitución ecuatoriana expedida en la Constituyente de Riobamba el 23 de septiembre de 1830, estableció que “Los Departamentos del Azuay, Guayas y Quito quedan reunidos entre sí formando un solo cuerpo independiente con el nombre de Estado del Ecuador, y que se une y confedera con los demás Estados de Colombia, para formar una sola nación con el nombre República de Colombia”. En la Constitución de 1835, la segunda en estar vigente en el país y redactada por la Convención Nacional reunida en Ambato, ya se denomina oficialmente como República del Ecuador, se elimina la conformación del Estado del Ecuador en una federación de estados con Nueva Granada y Venezuela, que conformaban la Gran Colombia, y se crea oficialmente un país autónomo y soberano, como República del Ecuador.

El Estado centralizado se caracteriza por un gobierno único, desde donde se dirige todas las actuaciones y competencias en forma central, donde los gobiernos locales, como prefecturas y municipios, mantienen sus propias competencias como agentes del gobierno central y determinadas autonomías concedidas. El Estado es descentralizado cuando el gobierno central delega o transmite determinadas competencias a los gobiernos locales para que actúen a nombre y representación de la potestad estatal central. Actualmente la Constitución establece que Ecuador se organiza en forma de república y se gobierna de manera descentralizada, lo cual no se aplica.

Estado Federal es la forma de gobierno en la cual los gobiernos locales adquieren competencias y jurisdicción propias y autónomas pero dependiendo de una sola Constitución y formando parte de un solo estado o república, sin perder autonomía. No es separatismo.

La historia es una maestra compleja pero debemos aprender de ella, pues en sus páginas se refugian la experiencia y vivencia de la humanidad. Abramos un diálogo nacional para establecer si conviene volver a los inicios de su constitución, ya no confederándose con otros estados para formar los Estados de la Unión, sino ahora como Ecuador República Federal.