Columnas

Barbas en remojo

“Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, dice un refrán popular cuyo significado es mantenerse pendiente de lo que sucede a tu alrededor, porque te puede pasar lo mismo y tienes que estar preparado, para evitarlo o contrarrestarlo.

Lo que acontece en la hermana República de Colombia es una alerta para los países de la región, porque “es la espada de Bolívar que camina, por la América Latina” como grito y acción subversiva Chavista-Madurista-Mariateguista, para desestabilizar la democracia. Ya sucedió en octubre de 2019 y ante la falta de accionar de los operadores de justicia, los actores de la destrucción y vandalismo se encuentran impunes y de seguro, planificando algo parecido en Ecuador de manera sincrónica con otros países.

Lo había escuchado de parte de Andrés Pastrana, Guillermo Solís, Mauricio Macri, Osvaldo Hurtado, Luis Almagro y Lenín Moreno. Ahora escucho algo parecido del Gurú electoral, Jaime Durán Barba, que fue persona clave para el triunfo de Guillermo Lasso.

Estos movimientos sociales que, en uso de su derecho a la libertad de expresión y protesta “pacíficas y combativas” al inicio, pueden esparcirse por América Latina como en un polvorín, por las inequidades, pobreza, falta de educación y salud de sus pueblos, intereses de grupos y de partidos políticos, que se distorsionan cuando se mezclan con la corrupción, delincuencia organizada y narcoguerrilla, produciendo saqueos, incendios, destrozos a la propiedad pública y privada, invasión a ciudadelas privadas, ataques a las personas, policías, fuerzas armadas, y demás actos delictivos, por lo que, para controlarlos e imponer orden se debe dictar estado de excepción, suspendiendo las garantías constitucionales.

Si eso sucede, no pidas que no salgan las Fuerzas Armadas y Policía a las calles para controlar la delincuencia y terrorismo, tú y los protestantes pacíficos son los que no deben salir a las calles, para que no sean utilizados por los delincuentes, como parte de ellos.

Está advertido el presidente electo, cuidado con los caballos de Troya. Tome precauciones.