Columnas

Neoliberalismo

La siguiente vez que alguien hable de neoliberalismo, pregúntele en qué se diferencia del capitalismo y qué instituciones de este cuestionan; esto antes de escuchar un ensordecedor silencio.

Cuando cayó el Muro de Berlín, con este se vino abajo el andamiaje que habían construido los comunistas: desconocimiento de la libertad individual, destrucción de la iniciativa personal, irrespeto de la libre expresión, subordinación del rédito por el esfuerzo personal ante el “bienestar colectivo” (léase de los jerarcas), entre otras muchas políticas imprescindibles para mantener a los ciudadanos controlados. Entonces, cuando era evidente que el capitalismo había noqueado sin atenuantes al socialismo, quienes eran incapaces de adaptarse a un modelo que se basaba en el esfuerzo personal, rescataron un término viejo para calificar peyorativamente a un modelo ganador. Tuvieron el cuidado de no descalificar al liberalismo, porque se lo asocia con libertad, que la detestan, pero no pueden publicarlo.

Si bien el término Neoliberalismo no es nuevo, ya en 1938 el economista alemán Alexander Rüstow lo acuñó, es a fines de los años 80 y 90, que los comunistas lo empezaron a usar intensamente para denostar al capitalismo. Lo curioso es que al capitalismo solo lo defiende la realidad, pero al cuestionarlo, sus detractores nunca lo hacen sobre sus fundamentos como modelo económico e instituciones, sino simplemente mencionan lo que algún líder espiritual, más próximo a consumir que a producir, les hace repetir.

¿Alguna vez los hemos escuchado cuestionar el libre emprendimiento? No, porque no lograrían ningún voto. ¿Alguna vez los hemos escuchado cuestionar la propiedad privada? No, porque inmediatamente les pediríamos que donen su casa “al pueblo”. ¿Los hemos escuchado cuestionar el derecho de las personas a la propiedad del capital financiero (ahorros) que tienen en los bancos o cooperativas? No, porque ellos y sus familias también lo tienen. ¿Cuestionan la competencia y el libre acceso al mercado que promueve el capitalismo? No, porque se evidenciaría su ansia de control sobre los demás.

La siguiente vez que alguien hable de neoliberalismo, pregúntele en qué se diferencia del capitalismo y qué instituciones de este cuestionan; esto antes de escuchar un ensordecedor silencio.