Clemente Yerovi, ejemplo a seguir

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Clemente Yerovi, ejemplo a seguir

Guardando las distancias, el presidente Lasso debería seguir el ejemplo de Clemente Yerovi Indaburu

Los recientes acontecimientos, como el de Don Naza por el Ministerio de Defensa; la ilegal sentencia concediéndole al exvicepresidente Glas el arresto domiciliario; el ilegal amparo constitucional otorgado a la presidente de la Asamblea, Guadalupe Llori y el indulto otorgado a los vándalos de octubre de 2019, evidencian la degradación ética y moral de los administradores de justicia y de aquellos que están llamados a crearla y respetarla, como en los casos de la Función Judicial y de la Legislatura, donde al parecer prima la defensa de los intereses personales, partidistas, sin importar la legalidad o legitimidad de sus actos.

El 28 de marzo de 1966 el Ecuador, al igual que ahora, se hallaba al borde del caos. Muertos, heridos y cientos de prisioneros eran el saldo de la lucha entre el pueblo inerme y las fuerzas militares. Bajo tales circunstancias fue designado presidente provisional por la Junta Militar, Clemente Yerovi Indaburu.

Yerovi respetó las garantías ciudadanas y aunque elegido de facto, se sujetó escrupulosamente a la ley. Gobernó con independencia de los partidos y formó un gabinete de concertación nacional.

En siete meses y medio que gobernó, creó las condiciones de seguridad, prosperidad y desarrollo que el país necesitaba. Entregó un país en marcha, luego de afrontar los más acusantes problemas que en alguna ocasión parecieron insolubles.

Haciendo un símil entre la situación caótica actual, la ingobernabilidad generada por las fuerzas de oposición al gobierno, el presidente Lasso debería emular a Yerovi, lanzar la muerte cruzada, sabiendo de sus escasas o ninguna posibilidad de ser reelecto, y gobernar sin la Asamblea para crear las leyes necesarias para generar seguridad, prosperidad y el desarrollo que el país necesita. Solo así dejará en claro que su motivación es servir a su pueblo, el amor a la patria, sin interés alguno de aferrarse al cargo.

La historia bajo circunstancias extremas nos enseña que hay que tomar decisiones y acciones extremas. Guardando las distancias, el presidente Lasso debería seguir el ejemplo de Clemente Yerovi Indaburu.