Columnas

Gobierno y sociedad

Debemos asumir nuestro rol de ciudadanos. “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país” John F. Kennedy

Señor presidente, el pueblo ecuatoriano lo ha escogido, en una expresión clara de que desea y necesita un cambio en política, seguridad, salud, progreso económico, confianza en su sistema judicial y libertad. Empieza ahora una tarea difícil, por lo que tendrá que llevar adelante una acción política para tender puentes que permitan la gobernabilidad y conseguir que se dicten leyes para garantizar los altos objetivos del país. La sociedad espera de usted una rápida y eficiente vacunación, que la convierta en una fuerza de trabajo lista y sin miedo para llevar adelante la reactivación económica. Que se le proporcione el empleo que la rescate del estado de pobreza, que se detenga la corrupción descarada, fortaleciendo la Fiscalía y obteniendo apoyo internacional para recuperar lo robado. Que se brinde seguridad, combatiendo la delincuencia. Que se deroguen leyes protectoras al delincuente. Que se proteja y respalde a la fuerza pública. Que se combata el tráfico de drogas y se implante un programa de rehabilitación. Que se refuerce la estructura hospitalaria, se reforme la educación y no siga matando el futuro con un adoctrinamiento socialista. Que logre los acuerdos comerciales, fomente las exportaciones. Que se apoye al deporte como política de Estado; a la agroindustria, turismo, asistencia técnica, crédito y mercado de valores. ¿Qué se espera de la sociedad? No puede permanecer impávida, tiene que ser parte fundamental de esta lucha en la búsqueda de bienestar y progreso. El éxito de este proceso depende del aporte que realicemos para lograrlo, no puede estar basado solo en cambios de leyes o el esfuerzo de las autoridades de gobierno. Debemos asumir una actitud de apoyo, lograr un pacto social, ser comunidad. Coadyuvar al desarrollo del país a través de nuestro trabajo, cumplir con nuestros deberes manteniendo un comportamiento honesto y ético, con el objetivo supremo de eliminar el cáncer de la corrupción. Todos somos responsables de lo que hacemos y callamos. Debemos asumir nuestro rol de ciudadanos. “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país” John F. Kennedy.