Sueños imperiales

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Sueños imperiales

Si cae Kiev, los rusos tendrán una nueva Stalingrado’.

Vladímir Putin tiene sueños imperiales, pretende crear una nueva Unión Soviética obligando a países que formaron parte de ella, a convertirse en sus marionetas, caso de Bielorrusia. Años atrás intentó invadir Estonia, pero al ser este miembro de la OTAN, varios países estuvieron alerta para defender al pequeño país báltico. También apoyó y participó en la guerra civil del 2014, miles fallecieron y Putin anexó Crimea.

Putin alega que si Ucrania se une a OTAN su frontera peligraría. Ella no es agresora. Él viene de la escuela de la KGB, así que ha ordenado matar o apresar a quien le haga sombra. Putin amenazó a Suecia y Finlandia sufrir consecuencias si se unían a la OTAN. Ha cometido graves errores al invadir Ucrania. No se imaginó que todos los miembros de la OTAN se unirían estrechamente. También creyó que tomaría control de Ucrania en dos días al estilo Blietzkrieg; subestimó el honor y valentía de los ucranianos dispuestos a morir por libertades.

La Unión Europea y EE. UU. no pueden enviar tropas, piensan asfixiar financiera y económicamente a Rusia. A las sanciones tomadas por la OTAN se han unido Japón, Corea del Sur, Australia y otros países, incluyen: las reservas del Banco Central de Rusia de 630 millardos de dólares que han sido congeladas; 80 % de la banca rusa no podrá hacer transacciones con la UE, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Australia y otros; Rusia no tendrá acceso al sistema Swift, no podrá comprar chips y demás productos tecnológicos, algunos solo se producen en EE. UU.; sus deportistas no podrán participar en ningún campeonato internacional; sus aviones comerciales y privados no podrán usar espacio aéreo de 36 países; el gobierno ruso no podrá negociar sus bonos; no acceso a Facebook, Twitter, Google, ni MasterCard, American Express y otras.

Los primeros efectos ya se ven: la bolsa de valores está cerrada por pérdida de 40 % del valor de las acciones, el rublo devaluado más de 30 % y la tasa de interés aumentó de 9 % a 20 %. Suiza, legendaria por la neutralidad, también ha impuesto sanciones.

Si cae Kiev, los rusos tendrán una nueva Stalingrado.