Columnas

¡Guerra biológica!

'Siete siglos después se produce esta nueva peste que no la calificaríamos de “negra” como la anterior, sino de “amarilla” por su procedencia y sus causas además, podrían no ser naturales’.

Los efectos que venimos padeciendo por efecto de la pandemia Covid-19 nos remiten a un suceso parecido que se dio en el siglo XIV, la llamada “peste negra”, que acabó con más de la mitad de la población europea y que no provocó una contaminación universal ya que para esas épocas aún no se había descubierto América y los grandes navegantes no habían abierto las rutas que conducen al Oriente y al África.

Habría que aplicar al tan trágico suceso la frase que afirma lo de “no hay mal que por bien no venga”, ya que esta forma de genocidio natural por las reflexiones intelectuales y religiosas que provocó la peste fueron de cierta manera las semillas para que en el siglo siguiente se iniciara el Renacimiento, el Humanismo y la Reforma, que marcaron el comienzo de la Edad Moderna.

Siete siglos después se produce esta nueva peste que no la calificaríamos de “negra” como la anterior, sino de “amarilla” por su procedencia y sus causas además, podrían no ser naturales sino que, como quien toma la imaginación del más tremendista autor de novelas de ciencia ficción, el argumento sería que esta pandemia es el producto de una terrible guerra biológica que ha sido provocada por la gran rivalidad política-económica que existe entre Estados Unidos y China.

Así, pues, desde Rusia se afirma que en un laboratorio que funciona en la ciudad norteamericana de Georgia fue creada una cepa genética de donde deviene el terrible virus, que en noviembre del año pasado habría sido llevado al país de Mao aprovechando unas olimpiadas militares. A su vez, los gringos aseguran que tal cepa es obra de los propios chinos a quienes, al parecer, se les exige una indemnización de varias decenas de millones de dólares por todo el mal que han causado.

Adicionalmente, por causas naturales y destructivas, de cierta manera se ataca a la superpoblación en el planeta con las guerras y fenómenos como los terremotos y tsunamis, señalando igualmente que la contaminación del medio ambiente deja anualmente muchas víctimas mortales.