Samborondón: el caos vial que evidencia la falta de planificación urbana
Los habitantes de Samborondón cuestionan falta de planificación urbana, el crecimiento desordenado y los problemas de movilidad que afectan su calidad de vida

Tránsito. La avenida Samborondón suele lucir congestionada.
El 23 de mayo salió un escrito en EXPRESO sobre una queja de falta de planificación en áreas determinadas de Guayaquil. Nosotros pagamos impuestos a nuestro cabildo y este no se inmuta en que se hagan los trabajos. En este caso la falta de planificación de Samborondón es temible. Todos los que vivimos en ciudadelas lo hicimos con la seguridad de que podríamos tener aire libre y transitar sin ningún inconveniente. Sin embargo no es así, Samborondón es un caos, no hay calles de salida.
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Edificios, tráfico y vías insuficientes
Hacen edificios inmensos frente a urbanizaciones que quieren paz y orden. Para llegar a una urbanización hay que mandar un mapa para que puedan llegar; al salir encontramos filas enormes cuando salen los empleados de los inmensos edificios y las universidades; y por último, al preguntar en una ‘superurbanización’, hasta con hotel, a un joven que me explicara, me dijo: “por la gasolinera”. Es que semejante monstruo de manzana no tiene calles para entrar y salir, y si ya hacemos filas enormes para entrar a Entre Ríos, ¿qué va a pasar con los habitantes del edificio y nosotros, los de alrededor? No hay parqueos y si encuentra uno tiene que pagar; si se atrasa dos minutos le cobran.
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Un llamado a las autoridades
El señor alcalde, bien gracias. Se ha pedido y pedido y no se da cuenta de que él está ahí por nuestro voto. Así que piénselo, señor alcalde, o el que viene, pues nosotros los samborondeños no volveremos a votar por un alcalde que mira para el cielo y punto. Por último, si uno quiere llegar a la clínica, ya llega o infartado o el niño ya nacido.
Lupe de Manrique