Opinión

Brisa o vendaval

Dados así los acontecimientos, se hace imperioso acelerar el proceso de desmantelamiento del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social...

Cuando se pensaba que se había combatido el germen que infectó a la justicia, tras “la metida de la mano sucia” del correato, nos estrellamos con la noticia de que uno de los jueces de Manabí, ordenó a la Asamblea Nacional que restituya de “manera inmediata”, a la ex consejera Rosa Ch, el cargo de consejera del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) y la Vicepresidencia del organismo. Bajo tales circunstancias, queda claro que aún existen enquistados en la administración de justicia, aquellos personajes que cual fichas de ajedrez, aún responden a la mano de quien les dio la “chamba”, sin importar sus conocimientos del derecho, menos aun el nivel de ética profesional.

Dados así los acontecimientos, se hace imperioso acelerar el proceso de desmantelamiento del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), propuesto por el Dr. Julio César Trujillo, retomado por Pablo Dávila, coordinador del Comité por la Reinstitucionalización Nacional; esto es, acelerar la recolección de firmas con la finalidad de convocar a una consulta popular, para que en las urnas el pueblo exprese su voluntad de desaparecer o no el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS).

Pareciera ser que “la brisa” bolivariana de la que hablaba Diosdado Cabello, no solo se refería a las revueltas golpistas que bajo el formato de guerrillas urbanas pretendían tumbar gobiernos opositores al socialismo revolucionario de la línea del Foro de Sao Paulo, narco, castro, chavista; las mismas que cual epidemia, se diseminaron en Sudamérica a partir del “octubre negro” del presente año; al parecer se refería también a la posibilidad de, ante el fracaso golpista, retomar las instituciones que aseguren poder, capacidad de persecución e impunidad, para minar desde dentro al gobierno de turno, y cual caballo de Troya, con dicha quinta columna, crear las condiciones propicias para recuperar el terreno perdido. Tal situación me recuerda la portada de una historia, en la cual se leía: “Si el plan no funciona, cambia el plan, no la meta. ¿Brisa o vendaval?”; tú decides.