Urbanismo
El Buijo en Samborondón: entre el auge urbano y el reto de preservar su identidad
Urbanizaciones abren debate sobre el futuro del recinto rural. Recomiendan control para evitar la gentrificación. La clave estaría en la memoria cultural

Entrada. Al ingresar a El Buijo, la ciudadanía puede apreciar fuentes de agua, grandes centros comerciales y diversas marcas de restaurantes.
Lo que debes saber
- El Buijo Histórico crece rápidamente, pero aún enfrenta carencias básicas.
- La falta de regulación podría acelerar la pérdida de su carácter tradicional.
- La gentrificación es un riesgo que podría desplazar a sus habitantes.
El crecimiento comercial y urbanístico en El Buijo Histórico, en Samborondón, es innegable. Pero, como ya evidenció EXPRESO en una primera entrega, ese avance contrasta con las carencias y tensiones que aún enfrentan sus residentes.
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Crecimiento con brechas persistentes
Ese mismo proceso de expansión, rodeado de modernas urbanizaciones y grandes centros comerciales, plantea -según arquitectos consultados por EXPRESO- un desafío para el Municipio de Samborondón: preservar su esencia como oasis rural.
Pero para lograrlo, es indispensable estructurar un plan estratégico de desarrollo que rescate la identidad cultural del sector sin frenar su dinamismo económico, sostienen los expertos. El arquitecto y urbanista Brick Reyes advierte, por ejemplo, que este instrumento debe integrar lo contemporáneo sin alterar los patrones culturales ni los sistemas constructivos tradicionales.
La localidad puede convertirse en una fuente atractiva de turismo, en un pequeño museo histórico. Con la comunidad debería crearse rutas turísticas, así como planificar ferias.

Interno. Cerca de 500 familias viven en la zona; piden que el Municipio corte la maleza del sector. Además, que el malecón permanezca abierto.
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Sin regulación, el carácter se diluye
Este enfoque debe complementarse con un plan regulador claro que defina parámetros de crecimiento, uso de suelo e infraestructura. Reyes señala que, sin esta hoja de ruta, cualquier intento por conservar el carácter de El Buijo Histórico será insuficiente frente al avance urbano.
Félix Chunga, experto en planificación urbana y espacio público, y docente de la carrera de Arquitectura de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, enfatiza que el punto de partida es el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, documento que guía la expansión de las ciudades. Su correcta aplicación, dice, permitiría que El Buijo no quede aislado del crecimiento de Samborondón, sino que se integre al tejido urbano.
Ante las denuncias de moradores por problemas en el abastecimiento de agua tras el crecimiento urbanístico, un tema publicado el pasado domingo por EXPRESO, Chunga sostiene que el Cabildo debe garantizar que la integración sea también funcional. Esto implica incorporar servicios básicos y equipamientos urbanos de calidad, asegurando agua potable, vialidad y electricidad tanto en las nuevas urbanizaciones como en el sector rural.
Los elementos e inmobiliario urbano contemporáneo que se incorporen en el sector para dinamizar la economía no deben alterar sus patrones culturales y sistemas constructivos.
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Estrategias para integrar sin perder identidad
En esa misma línea, la arquitecta Carolina Morales Robalino, docente de la Universidad Espíritu Santo, plantea la necesidad de estrategias territoriales participativas e inclusivas. Estas, señala, deben permitir que El Buijo se integre a la dinámica urbana sin perder su identidad comunitaria.
El valor del sector, menciona la experta, radica precisamente en su condición de espacio tradicional dentro de un entorno moderno. Morales sugiere potenciarlo como un “pueblito mágico”, capaz de ofrecer un respiro frente al ritmo acelerado de la ciudad.
Para ello, sostiene que es importante implementar incentivos que equilibren la inversión entre lo nuevo y lo existente. La arquitecta detalla que el Cabildo puede aplicar beneficios tributarios para proyectos que inviertan en El Buijo Histórico, así como destinar recursos para mejorar redes de agua potable, alcantarillado y vialidad.
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Inversión sin desplazamiento social
Además, sugiere impulsar programas de rehabilitación de viviendas patrimoniales, financiamiento para emprendimientos locales y la creación de espacios públicos de calidad. Estas medidas, agrega, permitirían atraer inversión sin desplazar a los habitantes y reducir las brechas frente a las urbanizaciones modernas.
Reyes sostiene que este trabajo debe articularse entre el sector público y privado para posicionar a El Buijo como un destino que dinamice la economía local. Sin embargo, enfatiza que el objetivo central debe ser preservar su legado y memoria histórica, pues el sitio fue escenario de un acuerdo clave suscrito por el mariscal Simón Bolívar con el ejército peruano, que puso fin a la ocupación peruana de Guayaquil.
Sin embargo, uno de los principales riesgos es la gentrificación, fenómeno que podría desplazar a los residentes originales. Morales advierte que la presión inmobiliaria puede encarecer el costo de vida y despojar al sector de su identidad social, por lo que se requeriría que desde ya se lo impida mediante una ordenanza municipal.
A la par de que está creciendo el sector, el Cabildo debería buscar la manera de integrar el bulevar histórico y que pueda ser catalogado como el centro histórico de la ciudad.

En el recinto Buijo Histórico se ha edificado una urbanización privada.
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Un llamado a actuar a tiempo
A esto se suma la posibilidad de fragmentación urbana si no se logra una adecuada planificación. Chunga alerta que la falta de integración podría derivar en ciudades segmentadas, con problemas de inseguridad, congestión y desigualdad.
De no adoptarse estas medidas, Samborondón podría perder un componente clave de su identidad cultural, sostienen.