Urbanismo
Samborondón: El Buijo Histórico crece, pero moradores denuncian abandono
El auge urbano de esta zona de Samborondón convive con necesidades básicas de su recinto rural. Moradores y visitantes demandan mayor atención

Viviendas. Dentro del recinto Buijo Histórico se ha edificado la urbanización Ribera del Buijo, la cual colinda con las casas del pueblo. Para sus moradores, el ambiente ha cambiado.
Lo que debes saber
- Buijo Histórico es un recinto rural de Samborondón, cantón de Guayas.
- En los últimos 12 años, el sector de El Buijo se ha ido desarrollando urbanística y comercialmente.
- El Cabildo permitió la construcción de una urbanización en el recinto; la ciudadanía denuncia falta de atención municipal a sus necesidades.
El sector de El Buijo comienza a consolidarse como un nuevo punto de encuentro en la parroquia urbana satélite La Puntilla, ubicada en Samborondón, cantón aledaño a Guayaquil. Su crecimiento urbano y comercial lo perfila como un espacio de creciente dinamismo, tanto para residentes como para visitantes.
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Crecimiento con demanda de planificación
No obstante, la ciudadanía opina que su desarrollo urbanístico debe responder a una planificación integral. Para ellos, es necesario que se prioricen áreas adecuadas para la recreación y el cuidado de la memoria cultural.
En los últimos 12 años, esta zona ha experimentado un marcado crecimiento comercial (sobre todo en el último lustro), visible desde su ingreso, donde destacan aceras arboladas con copas frondosas. En su inicio se ubican grandes complejos urbanísticos como Buijo City Center, la plaza comercial Hipermarket El Buijo y el centro de negocios Affari Buijo, así como las urbanizaciones El Cortijo y Vereda del Río. También el Parque Bicentenario y la urbanización Ciudad Celeste, ubicada a pocos metros del lugar.
El domingo anterior, Belén Maldonado, de 23 años, recorrió por primera vez en bici la avenida principal de El Buijo. Destacó la experiencia por la sensación de acompañamiento junto a otros jóvenes que se ejercitaban.
Los domingos por la mañana, un carril de la vía es cerrado en ambos sentidos para facilitar la actividad. A diferencia de la avenida Samborondón, los usuarios perciben este tramo como más seguro.

Avenida. La vía principal es preferida por deportistas. Los jóvenes piden más vegetación y otras actividades.
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Propuestas ciudadanas para el sector
A criterio del ciudadano Gabriel Morán, de 20 años, la zona debería incorporar infraestructura como pistas de patinaje y ampliar su oferta de actividades. Estas iniciativas, opina Maldonado, permitirían fomentar la integración comunitaria y dinamizar el sector, algo que urge en la parroquia urbana La Puntilla, alega.
La ciudadana Rebeca Flores destaca la presencia de árboles en el sector, aunque considera que podría ser mayor. Para ella sería ideal incorporar pequeños bosques de especies nativas que aporten sombra y flores.
“Jamás pensé que este lugar atraería visitantes. Eso me alegra”, dice Delia Domínguez. Pero advierte que aún persisten necesidades para los habitantes.
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Contrastes con el Buijo Histórico
Y es que la expansión urbanística y comercial que experimenta El Buijo, considerado uno de los sectores rurales más antiguos del Ecuador, contrasta con la realidad del recinto Buijo Histórico. Alejandro Gallo, de 32 años, le contó a EXPRESO que tras conversar con un pescador, conoció que un proyecto para construir un muelle en el malecón permanece estancado desde hace años.
A su juicio, “como visitante, es evidente la falta de impulso municipal para potenciar el turismo en el sector”. Con esta percepción coincide Janeth Sánchez (37 años), quien asegura que de no conocer previamente el lugar, no habría ingresado, por lo que sugiere implementar señaléticas más llamativas que inviten a los turistas locales y foráneos.

Atractivos. La construcción de un muelle en el malecón sigue pendiente.
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Oferta gastronómica y comercial
En la entrada de este recinto está el restaurante Casa Gallo. Y hace casi dos meses, Round One, un gimnasio amplio que cuenta con su propio parqueadero, comenzó a funcionar.
Más adentro, en el malecón del Buijo Histórico, está la Terraza Gastronómica. Allí funcionan varios restaurantes como Don Chuzo, Café Aloha y Camelot Games & Food. También El Rincón del Chileno, la cafetería Yukimo y Fruta Bar.
“Cada vez visitamos con más frecuencia esta zona. Me parece linda, muy pintoresca, porque tiene incluso murales, paredes enteras llenas de arte. Ojalá que Buijo Histórico se convierta en un punto turístico de Samborondón. Pero a la vez, ojalá que con eso mejore también la vida de los residentes. Conozco familias que habitan aquí y la vida no les ha cambiado, pese a ese crecimiento sostenido. Aún viven entre carencias”, señala.

En la Terraza Gastronómica del Buijo Histórico funcionan varios restaurantes como Don Chuzo, Café Aloha y Camelot Games & Food. También El Rincón del Chileno, la cafetería Yukimo y Fruta Bar.
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Memoria histórica e identidad
El Buijo Histórico es reconocido por ser el lugar donde se firmó el tratado de paz entre Simón Bolívar y tropas peruanas, hace 197 años. Por ello, la turista Grace Tapia cree necesario rescatar su memoria cultural y poner en valor su historia y sitios naturales. Advierte que el impulso urbanístico de la zona no debe afectar su identidad. “Preservar su esencia es clave para mantener su autenticidad”.
Recreación.
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Temor e incertidumbre de los moradores
Moradores, que pidieron la reserva de su identidad, temen que esta realidad cambie y evitan pronunciarse por miedo a trabas en la obtención de escrituras. Sostienen que desde octubre de 2024, la construcción de una nueva urbanización, cerca de sus casas, ha alterado la tranquilidad del sector.
Señalan que antes las noches y madrugadas eran silenciosas, pero ahora el tránsito de vehículos (muchos con vidrios polarizados) rompe la tranquilidad al circular por las estrechas calles hacia los edificios departamentales. Añaden que la llegada de nuevos residentes genera incertidumbre, pues ya no se conocen entre todos los vecinos y perciben inseguridad ante la falta de presencia policial.
“Está bien que el sitio crezca, eso me parece estupendo. Sin embargo, nosotros no sentimos ese progreso. Tuvieron que llegar estas plazas y nuevos negocios para dejar de tener calles de tierra… Ahora que parece que el lugar seguirá creciendo, me pregunto si ya tendremos aceras, mejores veredas, más espacios públicos para los niños e incluso facilidades para movilizarnos. Aquí aún no hay manera de salir hacia otros sitios. Creo que los beneficios deben ser para todos. No me opongo al progreso, pero el progreso debe ser para todos”, manifiesta un ciudadano que lleva décadas viviendo en el lugar y aún no logra obtener sus escrituras.

La urbanización se encuentra al lado izquierdo del recinto Buijo Histórico; también colindan con un supermercado y una construcción de un edificio de oficinas.
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Riesgo de desplazamiento
Por otro lado, afirman haber escuchado rumores sobre posibles desalojos, ya que muchos no cuentan con escrituras. Añaden que personas les han ofrecido la compra de sus terrenos. “Nosotros no queremos vender. Queremos convivir todos. ¿Acaso no es posible? ¿Por qué?”, se cuestiona una residente adulta mayor, de 66 años.
La convivencia ha cambiado: moradores denuncian restricciones a sus costumbres y temen ser desplazados. Afirman que se les exige no tender ropa fuera de sus casas y que las fachadas estén pintadas y enlucidas. “Esto es un pueblo. Ahora nos dan órdenes”.
Por otro lado, le piden al Municipio de Samborondón que establezca límites que garanticen los derechos de los habitantes del recinto, ante el temor de perder el área verde ubicada entre el malecón y la urbanización. Además, dicen que colindan con un supermercado y con la construcción de una plaza de edificios de tres pisos destinada a negocios, lo que, a su juicio, incrementa el temor de perder el ambiente que aún tiene este recinto.
“Hay muchas cosas que hay que ordenar. El Buijo está bonito, pero no necesitamos, y nos oponemos, a que nos borren del mapa. Somos parte de esa identidad. Podemos vivir juntos”, expresa otra residente.

Los moradores denuncian que ya no pueden dejar que sus animales caminen libremente por las calles porque muchos han sido atropellados por los conductores que residen en la urbanización.
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Déficit de servicios básicos se mantiene
En Buijo Histórico persisten necesidades no atendidas. Una moradora, que solicitó mantener su identidad en reserva, denunció la falta de mantenimiento en el malecón, donde la maleza crecida propicia la presencia de serpientes y genera temor entre los habitantes. Además, la cancha de básquet presenta un notable deterioro, con basura acumulada y aros sin malla. Alerta que estas condiciones desincentivan el uso de este espacio deportivo por parte de la comunidad.
Por otro lado, Julia Saldaña y Víctor Onofre mencionan deficiencias en los servicios básicos, en especial en el suministro de agua, que presenta baja presión. Esta situación afecta su vida cotidiana, ya que dificulta la cocción de alimentos y limita actividades básicas como el aseo.
Ante esta situación, Saldaña instaló un tanque fuera de su vivienda para asegurar el abastecimiento del líquido vital. También enfrentan apagones y falta de presencia policial.

Carencias. Moradores de Buijo Histórico denuncian que ha disminuido la potencia del agua por tuberías.