Proyecto de Ley Antimafias
La experiencia italiana y su modelo de lucha contra las mafias pueden aportar herramientas para una estrategia contra la violencia y el crimen organizado

El combate al crimen organizado requiere perseguir no solo a sus integrantes, sino también las estructuras económicas que sostienen sus actividades ilícitas.
En Ecuador, en el último quinquenio la violencia criminal, el crimen organizado trasnacional, las bandas delincuenciales locales, las economías ilegales han crecido descomunalmente. Los indicadores históricos criminales se incrementaron y alteraron sostenidamente en la costa, incluso superando a Quito, incluyendo provincias serranas y amazónicas nunca antes inscritas en las estadísticas policiales. En 2025 se registraron 9.216 homicidios agravados, con una tasa de 50,91 homicidios por cada 100 mil habitantes, que nos convirtió en uno de los países más violentos de la región y del mundo. En una década estos homicidios han crecido 9 veces, de 1.372 en 2020 a 9.216 en 2025. Esta alarmante situación tiene a la población alienada por el miedo creciente y la inseguridad cotidiana. Ante ello, la ciudadanía exige propuestas viables para descender realmente los indicadores criminales y lograr seguridad y paz. Ahora, gracias a la cooperación internacional italiana se ha formulado un proyecto de Ley Antimafias, que se encuentra en aprobación por la AN. Sobre este proyecto, estas reflexiones: 1.- El Estado italiano tiene una larga experiencia histórica en la lucha contra la mafia, lo que le permitió alcanzar gran desarrollo institucional, judicial y académico. 2.- Con la madurez lograda define a esta ley como un conjunto de normas punitivas y preventivas (en lo personal y patrimonial) que tipifica la asociación de tipo mafioso e introduce la confiscación obligatoria de bienes de origen ilícito, como la gestión estatal-comunitaria de estos activos.
La lucha contra las mafias exige una estrategia integral
Decía Giovanni Falcone que “la mafia es un hecho humano y como todos los hechos humanos tiene un principio, una evolución y un fin”. Por ello la lucha integral a las mafias en sociedades complejas es un largo proceso, desde todos los frentes: político, social, económico-financiero, cultural, policial-militar, judicial y penitenciario. Donde se destacan los aportes de prohombres como Gramsci, Enrico Berlinguer, Aldo Moro, Geovanni Falcone, Paolo Borsalino, como figuras destacadas del siglo XX en la lucha por la honestidad institucional, contra la corrupción sistémica, la mafia y la democracia.
Señalaba Falcone, “Sigan al dinero y encontrarán a la mafia”.