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Diario Expreso Ecuador

Vacaciones en Mundo Feliz, obra híbrida sobre soledad, amor y autosabotaje, se estrena en Quito

La obra de Juan Benítez mezcla música, teatro y tecnología para reflexionar sobre la vida contemporánea. Llegará ala Casa de Teatro Malayerba

La obra transcurre en un espacio íntimo que remite a una sala. Desde allí, el intérprete comparte pensamientos, canciones y acciones performáticas

La obra transcurre en un espacio íntimo que remite a una sala. Desde allí, el intérprete comparte pensamientos, canciones y acciones performáticasCortesía: Ana Lucía Zapata

Mariella Toranzos
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Una pieza que vuelve a las tablas 

  • “Vacaciones en Mundo Feliz (Concierto Preapocalíptico)”, creada por Juan Benítez, es una obra híbrida que combina teatro, música en vivo, performance y tecnología para explorar la soledad, el amor y el autosabotaje desde una experiencia íntima y confesional.
  • La propuesta regresa a escena en la Casa de Teatro Malayerba en Quito para una tercera temporada.

“Estaría dispuesto a ser influencer, si no fuera porque mi propia mala influencia y mi peor saboteador... soy yo mismo”. La frase resuena sobre el escenario de Vacaciones en Mundo Feliz (Concierto Preapocalíptico) y condensa uno de los ejes de esta propuesta creada por Juan Benítez: la convivencia permanente con las propias contradicciones.

 A través de música en vivo, teatro, performance y recursos tecnológicos, la obra traza un recorrido por la soledad, el amor y el autosabotaje, emociones que se entrelazan en una experiencia que oscila entre el concierto íntimo y la confesión escénica.

La pieza regresará a escena los días 3, 4, 10 y 11 de julio en la Casa de Teatro Malayerba, en Quito. Será la tercera temporada de un proyecto que se estrenó en agosto de 2025, pero cuya semilla fue plantada varios años antes, durante los meses de confinamiento provocados por la pandemia.

“Vacaciones en Mundo Feliz nació en pandemia”, recuerda Benítez. “Cuando todos estábamos encerrados me dio por escribir, como una especie de desahogo. Esos textos los guardé por mucho tiempo, hasta que el año pasado abrí el baúl de los recuerdos, los saqué todos y vi que ahí había una experiencia escénica”. 

A partir de esas páginas escritas en soledad comenzó a tomar forma una obra que transforma recuerdos, inquietudes y preguntas personales en material para la escena.

La obra vuelve después de un recorrido que le ha permitido encontrar su propio diálogo con el público.

La obra vuelve después de un recorrido que le ha permitido encontrar su propio diálogo con el público.Cortesía: Ana Lucía Zapata

Una historia en distintos formatos

La obra transcurre en un espacio íntimo que remite a una sala. Desde allí, el intérprete comparte pensamientos, canciones y acciones performáticas que nacen de experiencias personales, pero que también dialogan con inquietudes más amplias sobre la vida contemporánea. El resultado es una propuesta híbrida que transita entre el concierto, el teatro y la confesión escénica.

Esa mezcla de lenguajes no surgió de manera casual. Benítez desarrolla desde hace varios años distintos proyectos musicales que terminaron alimentando la construcción de la obra. Es el líder de Gempets, una banda de electropop, y también de DJ Lujuria, una propuesta vinculada a la música urbana y la electrónica. Ambos universos encontraron un lugar dentro de Vacaciones en Mundo Feliz.

Yo tengo un proyecto de una banda de electropop que se llama Gempets y también tengo un proyecto de DJ que es DJ Lujuria, que pone cumbia electrónica, reguetón y todo ese tipo de música. Empecé a hacer esta música y a juntarla con los textos. Lo convertí en un concierto mezclado con textos, acciones teatrales, acciones performáticas y visuales”, explica.

El proceso de construcción tomó cerca de un año. Cuando la estructura principal ya estaba definida, se incorporó el director Pablo Roldán, director del colectivo Xona Bastarda. Su llegada marcó una nueva etapa dentro del proceso creativo.

“Justo antes del estreno me junté con Pablo Roldán y es quien empezó a pulir todo lo que yo tenía. Se encargó completamente de la dirección, de quitar cosas y ordenar cosas para que el espectáculo funcione”, señala.

La fase final del montaje estuvo marcada por jornadas intensivas de trabajo. “Nos tomamos 20 días en reorganizar toda la obra y ensayamos de domingo a domingo hasta el día del estreno”, recuerda Benítez. 

Benítez tiene una banda de electropop que se llama Gempets y el proyecto DJ Lujuria, que son parte de esta apuesta escénica.

Benítez tiene una banda de electropop que se llama Gempets y el proyecto DJ Lujuria, que son parte de esta apuesta escénica.Cortesía: Ana Lucía Zapata

Reencontrarse con el público

Tras dos breves temporadas anteriores, Vacaciones en Mundo Feliz regresará a escena con cuatro nuevas funciones . La obra vuelve después de un recorrido que le ha permitido encontrar su propio diálogo con el público.

El artista cuenta que uno de los comentarios que más ha recibido tras las presentaciones anteriores tiene que ver con la honestidad que perciben los espectadores en el escenario. “Los comentarios principales han sido que hay mucha sinceridad en el trabajo”, señala. A ello se suma el interés que ha despertado la combinación de los distintos elementos que conviven durante toda la función.

Sobre el escenario, Benítez asume simultáneamente el papel de intérprete, músico y operador de los dispositivos que forman parte de la puesta en escena. Mientras desarrolla el relato, ejecuta música en vivo y manipula distintas herramientas electrónicas que intervienen directamente en la construcción sonora de la obra. 

Para ello utiliza un teclado, controladores MIDI, una batería equipada con sensores y micrófonos, además de otros recursos electrónicos que se activan durante la función y se integran a la dramaturgia como parte del lenguaje escénico.

Cuándo se presenta

Vacaciones en Mundo Feliz (Concierto Preapocalíptico) se presentará el 3, 4, 10 y 11 de julio a las 19:00, en la Casa de Teatro Malayerba, ubicada en la avenida 6 de Diciembre, diagonal al Churo de la Alameda, en Quito. Adhesión: $ 10

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