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Micaela Márquez de la Plata, la burger lover que creó Amor de chanchos
Con dos locales consolidados, conquista el paladar guayaquileño con hamburguesas que reinterpretan los sabores de su historia familiar y sus raíces manabitas.

Con su hamburguesa La Manaba que ha resultado ganadora en ferias gastronómicas.
Lo que debes saber
- La hamburguesa La Manaba posiciona a ingredientes de su tierra como protagonistas en Guayaquil.
- Su expansión la ha llevado a tener locales en Puerto Azul y en Urdesa.
- Permite elegir entre carne de chancho o res, en cualquiera de sus hamburguesas.
La primera mordida de La Manaba es otro nivel: el dulzor del maduro contrasta con la intensidad de la sal prieta, la jugosidad de la carne de chancho con la salsa de queso y, a su vez, el queso frito. No es casualidad que esta hamburguesa haya sido premiada y se haya convertido en una de las favoritas del público.
Detrás de esa receta está Micaela Márquez de la Plata, fundadora de Amor de Chanchos, quien se define sin rodeos como una apasionada del producto: “soy una verdadera burger lover”.
Su historia comienza en Manabí. Nacida en Bahía de Caráquez y criada en Guayaquil, la cocina fue parte de su vida desde siempre. “Mi abuela cocinaba para todos, era como un restaurante en casa”, recuerda.
Tiempo después, creció viendo de cerca la dinámica de los restaurantes gracias a su mamá, quien estuvo al frente de Herencia Manabita que estuvo ubicado en Urdesa.
Aunque Micaela inició estudios universitarios en otra área, pronto entendió que su vocación estaba en la gastronomía: “decidí cambiarme porque vi que este era el mundo en el que quería estar”. Así, la tradición familiar se convirtió en base de su propuesta.
El concepto de la marca nació antes de la pandemia, cuando junto a su esposo empezó a vender hamburguesas caseras por delivery. “El nombre nace del amor que compartimos por la cocina y por el chancho”, explica sobre el origen de Amor de Chanchos.
Esa propuesta que se conecta con sus raíces ha sido clave para diferenciarse en un mercado competitivo. Hoy, su carta refleja esa coherencia entre identidad y evolución. Hamburguesas como La Manaba, La Chola o La Pituca se mantienen como clásicos, mientras nuevas creaciones surgen desde experiencias personales. “La Forastera nació cuando regresé a Bahía después de muchos años y tras el fallecimiento de mi abuela; fue algo muy emocional”, cuenta sobre una de sus recetas más íntimas.
Durante esta producción para EXPRESIONES se percibe la continuidad de un legado en sus preparaciones: “la cocina es una herencia que viene de mi abuela y de mi mamá”, dice Micaela, convencida de que emprender también es una forma de honrar la memoria familiar.
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Del Burger Show al paladar guayaquileño
¿El chancho siempre estuvo presente en la propuesta?
Sí, es parte esencial de la identidad de la marca. Nuestras hamburguesas permiten elegir entre carne de res o de chancho, pero el cerdo siempre ha sido el ingrediente diferenciador, especialmente por su jugosidad y sabor.
Ha participado en eventos gastronómicos importantes. ¿Qué significó el Burger Show para la marca?
Participé en el Burger Show 2022, donde obtuvimos segundo lugar en la categoría autor. Fue una experiencia importante porque permitió dar mayor visibilidad a la marca.
¿Con qué hamburguesa ganó ese reconocimiento?
Con La Manaba, que también fue premiada en Raíces en la categoría innovación. Es una de nuestras hamburguesas más representativas y una de las favoritas del público.
¿Cómo se dio la expansión del negocio?
Empezamos en Miraflores y después de estabilizar un poco la situación, abrimos un local en Villa Club, cerca de El Dorado. Sin embargo, la plaza no tenía mucho movimiento, así que decidí cerrarlo y luego abrimos en Puerto Azul, y ahí sentí un antes y un después para la marca. Ahora también estamos en Urdesa.
¿Cómo ha sido la respuesta del público guayaquileño frente a su propuesta?
El público guayaquileño es muy exigente. Hoy en día las personas conocen más de gastronomía, están pendientes de tendencias, técnicas y presentación. Hay mucha cultura gastronómica, y eso hace que el nivel de expectativa sea alto.
¿Cómo logra equilibrar tendencias con sus raíces culinarias?
He tratado de adaptarme a tendencias como las hamburguesas tipo smash, que ahora están muy en auge, pero sin abandonar mi identidad. Siempre he buscado incorporar ingredientes de mis raíces, sabores que representan mi historia y creo que esa es precisamente la esencia de Amor de Chanchos.
¿Qué representa para usted reinterpretar la gastronomía manaba?
Es muy importante. La cocina es una herencia que viene de mi abuela y de mi mamá. Mi abuela no llegó a ver todo lo que hemos construido, pero estoy segura de que estaría muy orgullosa de ver cómo esa tradición sigue viva y evolucionando.

Una experiencia completa: hamburguesas de autor acompañadas de papas y bebidas gusto del cliente.
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Su visión de marca
Micaela creció observando de cerca cómo se construye una marca desde cero. “Vi de cerca aciertos y errores en el negocio de mi mamá (Herencia Manabita), y eso me dio una base muy valiosa”.
Más que una receta específica, lo que heredó fue una visión estratégica. “Me abrió muchas puertas, me conectó con proveedores y referentes gastronómicos, pero también me enseñó qué caminos evitar”, explica.
Ese acompañamiento no significó depender, sino aprender a construir con criterio propio en un sector altamente competitivo, donde la propuesta gastronómica debe ir acompañada de una identidad clara. “El mundo gastronómico es muy exigente y no todos saben cómo comunicar su marca o diferenciarse”, reflexiona. Haber vivido ese proceso desde dentro le dio herramientas para entender mejor el mercado.

Sus hamburguesas de autor honran su tradición familiar.