AGUACATE HASS
Las condiciones climáticas atípicas desafían el inicio de la cosecha de aguacate Hass en Ecuador
El sector busca mitigar el déficit hídrico y planificar la oferta para sostener su competitividad. También aguarda la habilitación sanitaria de EE. UU.

Trabajadores de una empacadora revisan la calidad del aguacate previo al envío internacional
Lo que se sabe
- El calor y la falta de agua ya adelantan la maduración de la fruta y podrían afectar la floración y el volumen del próximo año.
- El país aprovecha una ventana de calendario, de noviembre a mayo, en la que Perú, uno de los gigantes del sector, tiene menos presencia y el aguacate se negocia en mejores condiciones.
- Llegar a Estados Unidos y China depende de habilitaciones fitosanitarias que todavía no llegan
En las primeras semanas de octubre, los productores del norte andino comenzaron a cosechar aguacate Hass y a llenar los primeros contenedores para exportación. España y Países Bajos figuran entre sus principales destinos. Entre 2020 y 2025, los ingresos por exportaciones de esta fruta crecieron un 47,9 % y alcanzaron los $3,54 millones, según cifras del Banco Central del Ecuador (BCE). Ahora el sector aspira a llegar a Estados Unidos y China, pero ese salto depende de ordenar la oferta, de obtener habilitaciones fitosanitarias y de que el agua alcance para los cultivos.
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Detrás de las cifras hay un sector joven que se empieza a consolidar en el rubro de las agroexportaciones del Ecuador. Los productores aprenden a agrupar volumen, a planificar su oferta y a ganarse un lugar frente a otros países que ofertan hass al mundo.
La estrategia comercial parte de una ventaja de calendario, puesto que el país concentra su ventana de exportación entre noviembre y mayo, cuando Perú tiene menos presencia en los mercados, según contó a EXPRESO Pablo Carvajal, presidente de la Corporación de Aguacate (Corpoaguacate). Perú es el segundo mayor exportador de aguacate del mundo, solo detrás de México. Su producción es de una escala muy superior y marca el ritmo de los precios internacionales. Por eso, vender fuera de esa temporada le da a la fruta ecuatoriana un margen para negociar en mejores condiciones.
Ese calendario se define primero en los campos. Entre julio y agosto, las ramas de los árboles aguacateros se llenan de pequeñas flores amarillentas. Esa es la floración de mayor volumen del año, y de ella depende la fruta que meses después llegará a los contenedores. Carchi, Imbabura y Pichincha, las provincias productoras, han aportado en los últimos años entre 3.000 y 5.000 toneladas anuales de fruta con calidad exportable.
Pero el árbol no siempre se comporta igual. En 2025, recuerda Carvajal, la floración fue pareja en casi todos los campos. En cambio, este año el gremio detecta diferencias: con temperaturas más altas, las plantaciones jóvenes están produciendo más que los árboles más antiguos.

Recolección de aguacate en 2025, con floración pareja. Este año, la sequía adelantó la maduración en algunas fincas.
El déficit hídrico ya pesa en los cultivos
Carvajal advierte que las altas temperaturas y la menor disponibilidad del recurso hídrico ya afectan a algunas plantaciones. Sin suficiente agua, la fruta se queda más pequeña (menor calibre) y madura más rápido en el árbol. Esto acorta entre tres y cuatro semanas el período en que está lista para cosecharse.
El gremio preveía iniciar la cosecha en noviembre, durante la ventana comercial del país. Sin embargo, algunas fincas ya comenzaron a recolectar la fruta desde septiembre. La falta de agua también puede provocar que los árboles desprendan el aguacate antes de tiempo, lo que reduce los volúmenes disponibles.
En algunas fincas, la situación es especialmente crítica. Aunque los árboles siguen verdes, el suelo entre las hileras está seco. Hace más de tres meses que "no les llega ni gota de agua", describe Carvajal.
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El riesgo de los factores mencionados podría extenderse a la próxima temporada, pues los árboles necesitan horas de frío para activar su floración; con temperaturas tan altas, podría no florecer, lo que dejaría menos fruta disponible el año que viene.
Más del 80 % de los productores de Corpoaguacate cuenta con riego tecnificado, principalmente por goteo, lo que ha permitido sostener los cultivos. Sin embargo, las fuentes de agua siguen disminuyendo. Carvajal detalla que la falta de inversión pública en infraestructura hídrica limita las posibilidades de expansión del sector y recuerda el caso de Perú, donde la construcción de canales y acueductos permitió incorporar miles de hectáreas desérticas a la producción agrícola hasta posicionar al país como el segundo productor mundial de aguacate Hass.
Carvajal también reconoce que a los productores les toca su parte, sobre todo en la captación del agua de lluvia. Lo ilustra con su propia finca, que dispone de 18 horas de agua. "De las 18 horas de agua utilizo 9, que son las que me llenan el reservorio. Las otras 9 se desperdician porque no tengo dónde almacenar esa agua", cuenta. Construir otro reservorio no resolvería el problema en su totalidad, explica, porque la altura a la que están los cultivos no permite tecnificar por completo.
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En ese contexto, el financiamiento se convierte en el principal pedido del gremio. Según Carvajal, ni la banca pública ni la privada ofrecen créditos diseñados para frutales como el aguacate o la mandarina, con tasas atractivas y períodos de gracia acordes con los tiempos de producción. La necesidad de estos mecanismos responde a la inversión inicial y al largo plazo de recuperación. Establecer una hectárea de aguacate cuesta alrededor $13.500 y los ingresos empiezan a recuperar esa inversión apenas a partir del quinto año, explico el presidente de Corpoagucate.
Europa gana peso en las exportaciones
Las cifras del BCE, descargadas de su portal de comercio exterior, muestran cómo se movió el mapa. En 2020, cuando el negocio todavía estaba en su etapa inicial, Ecuador exportó 1.157,29 toneladas de aguacate por $2,40 millones.
En 2025, España lideró las compras con $1,63 millones, seguida de Países Bajos, con $888.431. Juntos reunieron el 71 % del valor exportado. Parte del atractivo del Hass está en la propia fruta: su cáscara gruesa le permite resistir viajes largos sin deteriorarse, una cualidad clave para cruzar el Atlántico.
En total, 2025 cerró con 1.778,81 toneladas y $3,54 millones. Frente a 2020, el valor creció 47,9 % y el volumen, 53,7 %. Además de los dos principales compradores mencionados, el aguacate ecuatoriano llegó también a Argentina, Costa Rica y Canadá, en América. Fuera del continente, figuran Bélgica, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Rusia.
Para Carvajal, ampliar ese mapa exige consolidar primero un volumen de oferta exportable con planificación, para que una sobreoferta no empuje los precios a la baja. Explica que la floración pareja de 2025 permitió a los exportadores programar más envíos. Eso elevó los volúmenes, aunque no necesariamente el valor FOB. Aun así, dice que el productor sí sintió la mejora: el precio en finca subió más de 35 % durante el año y aparecieron mejores oportunidades de negociación con otros exportadores.

Los producción de Carchi, Imbabura y Pichincha concentran la oferta exportable de aguacate Hass del país.
Estados Unidos y China, mercados por conquistar
Estados Unidos no figura entre los destinos de los los últimos años, Es un mercado que el sector todavía debe conquistar y al que aspira a llegar de forma regular. La razón es sanitaria: el aguacate Hass ecuatoriano aún no cuenta con la habilitación fitosanitaria para ingresar.
Xavier Rosero, presidente ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), lo puso como ejemplo en su editorial de julio de 2026. Habló de "el dilatado proceso de aprobación del acceso del aguacate al mercado estadounidense" y atribuyó la demora a la inacción de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad). Pidió una agenda permanente para negociar protocolos con al menos los 25 principales mercados de exportación del país.
Carvajal explicó que, a partir de los acercamientos que el gremio ha mantenido con Agrocalidad, conocen que la entidad ha avanzado en su parte del proceso. Ahora, el trámite continúa en el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos (APHIS, por sus siglas en inglés). “Todos los mercados son importantes, pero de momento prima el mercado de Estados Unidos”, sostuvo Carvajal mientras espera expectante la habilitación. Esto no descarta otros destinos con potencial, como el gigante asiático.
En el caso de China, el sector espera que el aguacate se incluya en las gestiones para explorar el acceso a ese mercado. Para avanzar, ambos países deben expresar su interés y completar el proceso fitosanitario. Si evaluadores chinos visitaran Ecuador para revisar las condiciones de producción, los costos correrían por cuenta del sector.
Asimismo, Rosero advirtió en agosto que otras frutas frescas con potencial de acceso a ese mercado tampoco avanzan en sus procesos de habilitación. A su juicio, la estrategia de ingreso a nuevos destinos puede dar resultados si Agrocalidad, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) y otras agencias reguladoras optimizan sus procedimientos y refuerzan su personal técnico. Así, la documentación requerida para cada envío podría convertirse en una ventaja, en lugar de una carga que reste competitividad.
Santa Elena: la lección de un proyecto que no despegó
Abrir mercados es solo una parte. Exportar de forma sostenida exige una base productiva sólida, y en ese terreno el país también tiene lecciones que conviene repasar.
En julio de 2020, EXPRESO informó sobre el proyecto de Paltos Santa Elena en la comuna El Azúcar, que el Ministerio de Agricultura consideraba un punto de partida para impulsar el Hass en la Costa. Entonces se planteó que 10.000 hectáreas podrían generar al menos $350 millones anuales. Este Diario consultó por correo electrónico a Andrés Villamil, quien fue administrador de la hacienda donde se ejecutaba el proyecto. Respondió: "Lamentablemente salí del proyecto hace tres años y entiendo que la plantación no la pudieron continuar, pero fuimos los primeros en exportar aguacate Hass a Europa".
Carvajal calificó la iniciativa como un proyecto bueno, pero "destinado a fracasar". Según explicó, los estudios de suelo no habrían sido los adecuados para verificar las condiciones que el cultivo necesita para sostenerse a largo plazo.
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