Precios en Ecuador
La inflación en Ecuador es baja, pero los ingresos no alcanzan
El bajo crecimiento económico y los ingresos insuficientes pesan en el bolsillo. El 52 % de personas trabajan en la informalidad, según cifras de mayo de 2026

Los precios de las cubetas de huevo en el mercado de Sauces IX el miércoles 7 de octubre de 2026.
Lo que debo saber
- Los 100 dólares pierden poder de compra. El encarecimiento de productos básicos, como el pollo, los huevos y el arroz, obliga a las familias a priorizar gastos y dejar fuera de sus compras otros alimentos y artículos de limpieza.
- La baja inflación no garantiza que el dinero alcance. Aunque Ecuador cerró 2025 con una inflación anual del 1,91 %, el bajo crecimiento económico y los ingresos insuficientes limitan la capacidad de compra. Según los expertos citados, la informalidad laboral agrava el problema.
- Más costos presionan los precios y el presupuesto familiar. El aumento del IVA, los ajustes en los combustibles, los cortes de luz y los problemas climáticos han incidido en los costos de producción, transporte y comercialización.
La percepción del consumidor ecuatoriano sobre el costo de vida es clara: con 100 dólares hoy compra menos que hace un año.
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Aunque se tome como referencia la proteína más económica, el dinero ya no alcanza. Margarita Cedeño lo comprueba mientras hace mercado en Sauces IX. “Antes compraba cuatro pollos medianos por 28 dólares. Ahora tengo que pagar 34”, comenta. Y ahí empieza el problema. Si a los pollos se suma una cubeta de huevos, que cuesta alrededor de 4 dólares, y un quintal de arroz, cuyo precio llega a 46 dólares en Guayaquil, no hay sueldo que alcance.
Con ese dinero, dice Margarita, hay que comprar aceite y algunas frutas. “El presupuesto se me acaba antes de llegar a las legumbres y a los productos de limpieza”.
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La inflación reduce el poder adquisitivo
Para el economista y exministro de Finanzas Fausto Ortiz, lo que ocurre tiene una explicación: la inflación reduce el poder adquisitivo del consumidor. Es decir, aunque el billete siga teniendo el mismo valor nominal, permite comprar menos.
Ecuador cerró 2025 con una inflación anual de 1,91 %. En la última década, fue la tercera más alta en el país, después del 1,94 % de 2021 y del 3,74 % de 2022. En la década anterior, el promedio de inflación era de 4,2 %.
Pero hay otro dato que completa el panorama. Entre 2016 y 2025, la economía ecuatoriana mostró señales de estancamiento, con un crecimiento anual promedio de apenas 1,8 %, una cifra que poco supera el crecimiento de la población.
El nivel inflacionario y el bajo crecimiento, entonces, guardan una estrecha relación.
En enero de 2026, la inflación anual, es decir la variación de precios frente a enero de 2025, fue de 2,4 %. “Eso quiere decir que el promedio de la canasta de bienes y servicios utilizada por el consumidor urbano, de un año a otro, se incrementó 2,4 %”, explica Ortiz.
¿Por qué las cosas cuestan más? El analista económico Larry Yumibanda considera que uno de los factores es el incremento del precio de los combustibles, que a su vez está relacionado con el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

La libra de pollo está más cara.
El problema no está en la inflación
Es verdad que Ecuador sigue teniendo una de las inflaciones más bajas de la región, pero para el economista Santiago García, el problema no tiene su origen allí. Él explica a EXPRESO que si bien la inflación implica una pérdida en la capacidad de compra, este no es el único factor que se debe medir.
“El problema no solo está en la inflación, sino en los bajos ingresos que tiene una mayoría de ecuatorianos”.
Y es que el 52 % de los ecuatorianos trabajan en la informalidad, con sueldos precarios e ingresos insuficientes. “Allí está el problema, más que en la inflación, porque, reitero, el país tiene una baja inflación comparado con otros países latinoamericanos. Por ejemplo, Argentina hace dos años tuvo un indicador de 240 % y actualmente registra un 33,5 %”, remarca García.
El presidente de la Confederación de Trabajadores del Ecuador, Edgar Sarango, está de acuerdo con esa lectura de coyuntura que hace el economista García.
“El desempleo y el subempleo están llegando ya a 7 millones de personas en el país. De un ‘ejército’ de nueve millones, tenemos solamente cerca de 1’300.000 con empleo pleno. Ahí es donde el Gobierno debe mirar para dar una solución”.
¿Suben más de lo que se anuncia?
Incluso la percepción de quienes trabajan la tierra es diferente de lo que muestran las cifras. “Da la impresión de que los productos que compramos suben más que lo que se anuncia en la inflación del país”, señala José Luis García, coordinador de la Defensa de los Agricultores.
Si bien el costo de una canasta básica, no se puede comparar de un año a otro, debido al incremento de productos en la lista, los registros del INEC evidencian cómo esta se viene encareciendo. En agosto de 2023 la canasta básica costó 785,47 dólares, frente a los 828,06 dólares de agosto de 2026.
Otro analista económico, José David Riviera, considera que aunque la inflación sea baja, algunas decisiones políticas sí han influido en su comportamiento, porque no se puede negar que toda acción tiene un efecto.
Riviera explica que aunque es normal que en cualquier economía exista cierto nivel de inflación con el paso del tiempo, en el caso ecuatoriano varios sucesos y decisiones políticas aceleraron ese incremento.
Por un lado, medidas como la subida del impuesto al valor agregado (IVA) del 12 % al 15 % y los ajustes en el precio de los combustibles encarecieron de forma directa los servicios, los insumos y el transporte de mercaderías entre provincias.
A esto se sumaron los cortes de luz, que obligaron a negocios y productores a incurrir en gastos extras para operar plantas eléctricas y evitar pérdidas en sus cadenas de frío.
En el campo, las sequías y las lluvias intensas golpearon las cosechas, mientras que insumos básicos como los fertilizantes importados mantuvieron precios elevados. Todo este panorama de incertidumbre terminó alimentando la especulación en los mercados, donde el temor a la escasez o a nuevos aumentos hizo que varios productos esenciales subieran de precio más de lo que sus costos reales de producción justificaban.
En Ecuador, el problema no es solo cuánto suben los precios, sino cuánto alcanza el ingreso para cubrir las necesidades del hogar. Con una inflación relativamente baja, pero con ingresos insuficientes, el consumidor pierde capacidad de compra y esto obliga a las familias a priorizar, recortar gastos y dejar productos fuera de su canasta.