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Diario Expreso Ecuador

FUSARIUM RAZA 4 TROPICAL

A un año del Fusarium R4T, Ecuador reporta cumplimiento del 96,75% en fincas monitoreadas

Dos focos permanecen bajo monitoreo en El Oro, mientras expertos de Ecuador y Perú se reunen en simposio para intercambiar experiencias e investigaciones

Simposio reunió de manera presencial a más de 250 personas y a cerca de 200 conectadas en línea.

Simposio reunió de manera presencial a más de 250 personas y a cerca de 200 conectadas en línea.INIAP / CORTESÍA

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Lo que se sabe

  • Ecuador y Perú compartieron experiencias de investigación, prevención y bioseguridad frente al Fusarium Raza 4.
  • Los dos focos confirmados en El Oro continúan bajo monitoreo, mientras se refuerzan las medidas para evitar su dispersión.
  • Investigadores estudian nuevas vías de transmisión y el uso de tricoderma como aliado para fortalecer el manejo preventivo.

A un año de que Ecuador detectará su primer foco de Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (FOC R4T), instituciones de Ecuador y Perú se reunieron el 23 y 24 de septiembre en el primer Simposio Binacional "Musáceas sin Fronteras: ciencia, bioseguridad e innovación frente al FOC R4T". El evento, que reunió a expertos del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario, el Instituto Nacional de Innovación Agraria de Perú, entre otras instituciones, sirvió para mostrar lo avanzado en investigación y transferencia tecnológica.

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El primer brote de fusarium raza 4 en Ecuador se detectó en septiembre de 2025. En julio de este año se confirmó, mediante las pruebas de laboratorio correspondientes, un segundo brote en el cantón Santa Rosa, provincia de El Oro. Ambos casos se mantienen bajo monitoreo, en lo que las autoridades fitosanitarias han denominado una fase de contención.

En ese contexto, uno de los primeros datos que se presentaron en el simposio fue el balance del proyecto Alerta, que arrancó en 2023 con 367 productores capacitados en Ecuador, Perú, Bolivia y Colombia, y que para finales de 2025 llegó a 12.762 productores y productoras con mayor conocimiento sobre el manejo de la enfermedad.

El encuentro, organizado con apoyo de la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), reunió de manera presencial a más de 250 personas y a cerca de 200 conectadas en línea a través de Zoom y YouTube.

Agrocalidad: cómo se vigila la contención del hongo en El Oro

Como ente rector de la fitosanidad en el país, Agrocalidad, a través  de José Flores, responsable de la Unidad de Sanidad Vegetal en El Oro, explicó que la estrategia frente al FOC R4T se enfoca en evitar su ingreso a las fincas, ya que una vez que el hongo se establece en el suelo es prácticamente imposible erradicarlo. Según detalló, el patógeno puede entrar por varias vías: suelo adherido a calzado, herramientas y maquinaria; agua y escorrentía; material de propagación no certificado; visitas sin control; y vehículos y equipos contaminados, entre otras.

Para gestionar ese riesgo, Agrocalidad se apoya en la Resolución 110, aprobada el 30 de diciembre de 2020, que define las medidas fitosanitarias obligatorias, y en un formulario de campo de 19 preguntas con el que sus técnicos verifican el cumplimiento en cada finca. 

No obstante, Flores reconoció que los primeros levantamientos en la provincia mostraron un cumplimiento inferior al 10%, lo que llevó a la agencia a simplificar ese control en seis pilares de bioseguridad: control de acceso, desinfección, uso de material certificado, vigilancia fitosanitaria, infraestructura mínima y una cultura preventiva basada en capacitación constante, no solo al productor sino también a su personal de campo.

Sobre los dos brotes activos en El Oro, Flores presentó cifras de seguimiento: un cumplimiento promedio del 96,75% en las fincas monitoreadas. En el brote 1 —donde ya no hay actividad agrícola tras la erradicación de las plantas— varios indicadores llegaron a 0%, como identificación de síntomas y capacitaciones, precisamente porque el sitio dejó de operar. En el brote 2, en cambio, activo y con un cumplimiento general del 99%, la principal brecha detectada fue la identificación de síntomas, con 33%, por lo que se priorizó reforzar la capacitación del personal con material visual y el reporte oportuno de sospechas. 

"La bioseguridad no comienza cuando aparece FOC R4T, comienza antes de que llegue a la finca", resumió Flores.

Tricodermas: una alternativa biológica que gana terreno

Buena parte de la jornada se centró en el uso de tricodermas, microorganismo benéficos que viven de forma natural en el suelo y que actúa como una especie de "competidor" biológico frente a patógenos como el FOC R4T. En su intervención, Sofía Peñaherrera, de INIAP, explicó que Ecuador ya cuenta con una red de laboratorios donde pequeños productores producen su propio tricoderma.

Esos laboratorios están ubicados en la Asociación San Ramón de Tigrillo, en Manabí; en el Grupo Peña Herrera, una empresa privada ubicada en Los Ríos; y, sobre todo, en la provincia de El Oro, donde se concentra la mayoría: las asociaciones Asoguabo, Tierra Fértil, la cooperativa Oro Verde, la corporación San Miguel de Brasil, la asociación 20 de Marzo, la asociación de producción agrícola orgánica de Pasaje, la asociación de productores Camino Real y la Universidad Técnica de Machala (UTMACH).

Expertos y estudiantes de la UTMACH participaron en el simposio binacional sobre prevención y bioseguridad frente al Fusarium Raza 4.

Expertos y estudiantes de la UTMACH participaron en el simposio binacional sobre prevención y bioseguridad frente al Fusarium Raza 4.INIAP / CORTESÍA

Cada laboratorio cuenta con equipos básicos como selladoras de funda, autoclave (para esterilizar el sustrato), cámara de Neubauer, cámara de flujo laminar, microscopio y balanza analítica, entre otros. Parte de esa infraestructura fue posible gracias a la inversión del proyecto Cadenas Sostenibles de la GIZ, que en 2023 aportó $9.418,81, y del proyecto regional Alerta de la misma organización, que en 2024 sumó $16.599,42 adicionales.

En estos laboratorios se producen tres cepas de tricoderma —asperellum, virens y harzianum—, que se aplican en las plantaciones una vez al mes, con excepción de la asociación San Miguel de Brasil, que lo hace cada dos meses. La dosis varía entre 150 y 300 gramos por hectárea, según la zona y los estudios técnicos de cada asociación.

Según los datos presentados por Peñaherrera, la producción conjunta de los cuatro laboratorios evaluados pasó de 522 kilogramos en su etapa inicial a 1.431 kilogramos en la actualidad, un incremento de 909 kilogramos. Ese proceso de escalamiento ha vinculado hasta el momento a 389 productores y una superficie asociada de 2.173 hectáreas.

Sin embargo, los propios expertos fueron enfáticos en un punto: el tricoderma no es una cura ni una solución definitiva contra el FOC R4T. Como lo planteó Peñaherrera, "no es curativo, no es la solución, es un aliado para las plantas y el suelo. Llega ahí a posesionarse, a tratar de competir o de pelear con el otro microorganismo". 

La investigación también apunta a los transmisores

Uno de los estudios que más atención generó fue el de José Quevedo, docente de Cultivos Tropicales en la Universidad Técnica de Machala, quien desde 2022 —con apoyo de empresas privadas— investiga qué insectos y otros artrópodos presentes en las plantaciones bananeras podrían actuar como transportadores de enfermedades vasculares como el Fusarium y la Ralstonia. Su equipo, integrado en buena parte por estudiantes, capturó picudos negros y rayados, moscas y hasta arañas en la zona de Caña Quemada, en El Oro, incluyendo ejemplares hallados dentro de los cormos (tallo subterráneo de las musáceas conocido comúnmente como 'caballo') dejados a descomponerse tras la cosecha y en plantas que ya habían sido "erradicadas" con glifosato y cal.

En laboratorio, el equipo identificó en esos insectos varias bacterias —entre ellas Erwinia, Dickeya y Enterobacter cloacae— y una especie poco conocida, Klebsiella spp., reportada por primera vez en 2024 en Malasia como causante de marchitamiento con síntomas muy similares a los de la Ralstonia, lo que según Quevedo puede generar falsos positivos en identificaciones visuales en campo. También hallaron hongos como Aspergillus flavus, Aspergillus niger, Penicillium y estructuras compatibles con Fusarium oxysporum y Fusarium solani. Quevedo fue claro en que, sin pruebas de PCR y secuenciación, estos hallazgos solo permiten una identificación a nivel de género, no de especie y raza.

El hallazgo que más llamó la atención, sin embargo, fue que estos insectos no solo transportan patógenos. En trampas para picudo negro instaladas en una finca que llevaba más de un año aplicando tricoderma, el equipo detectó presencia del hongo benéfico sin que nadie lo hubiera colocado directamente en las trampas. "Así como puede llevar patógenos, también lleva tricoderma y puede causar antagonismo", explicó Quevedo, en referencia a que los mismos insectos que dispersan la enfermedad pueden, en fincas donde ya se aplica el biocontrolador, ayudar a dispersarlo también. 

Su conclusión de fondo fue que la bioseguridad de acceso —pediluvios, control de visitas— no basta si no se atiende lo que ocurre dentro de la finca: "Pero al enemigo lo tenemos dentro de casa", advirtió Quevedo, en alusión a cormos, racimos y residuos de cosecha mal gestionados que se convierten en refugio de estos insectos.

Desde Perú, investigadores del INIA como Juan Carlos Rojas y Raúl Castro compartieron experiencias sobre prácticas agroecológicas y el uso de tricoderma en la región de Piura (una de las regiones más afectadas por el Foc R4T), que sirven como referencia comparada para lo que se está haciendo en Ecuador.

En ese contexto también se mencionó un factor de riesgo adicional. Al abrir su presentación, Quevedo advirtió que el sector bananero de El Oro enfrenta, además de las enfermedades vasculares, "un fenómeno del niño que amenaza con ser fuerte, diferente a otros fenómenos que han habido", en referencia al riesgo de que el exceso de lluvias favorezca la dispersión de patógenos en el suelo y a través del agua. Frente a este escenario, hizo un “llamado como academia” a sumar esfuerzos desde los distintos niveles del sector, pues los productores también acuden a la universidad en busca de respuestas, por lo que destacó el aporte que pueden con investigaciones científicas.

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