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Diario Expreso Ecuador

Tres ecuatorianos representarán al país en el Panamericano de Parkour 2026

Hugo Chicaiza, Steven Galárraga y Aaron Navia competirán por Ecuador en el Panamericano de Parkour 2026 que se disputa en San Salvador, El Salvador

Hugo Chicaiza, Aaron Navia y Steven Galárraga posan con la bandera de Ecuador antes de su participación en el IV Abierto Panamericano de Parkour, que se disputa en San Salvador, El Salvador.

Hugo Chicaiza, Aaron Navia y Steven Galárraga posan con la bandera de Ecuador antes de su participación en el IV Abierto Panamericano de Parkour, que se disputa en San Salvador, El Salvador.Cortesia

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Lo que necesitas saber

  • Ecuador debutará con tres atletas en el Panamericano de Parkour 2026 en El Salvador.
  • Hugo Chicaiza y Steven Galárraga buscan impulsar el reconocimiento del parkour en Ecuador.
  • Los atletas competirán el 3 y 4 de julio tras clasificarse con los mejores tiempos en Quito.

El parkour ecuatoriano vivirá un momento histórico con la participación de Hugo Chicaiza (Latacunga), Steven Galárraga (Quito) y Aaron Navia (Guayaquil) en el IV Abierto Panamericano de Parkour

El certamen, que se llevará a cabo del 3 al 4 de julio en San Salvador, El Salvador, contará por primera vez con una representación ecuatoriana en esta competencia continental.

(Le puede interesar: Parkour en Guayaquil: Los saltos que exploran la ciudad que pocos ven)

Los tres competirán en la modalidad Speed Run, convirtiéndose en los primeros ecuatorianos en participar en un certamen panamericano de esta disciplina.

Más allá del desafío deportivo, la clasificación representa años de entrenamiento, sacrificios y la convicción de que el parkour merece un lugar entre las disciplinas de alto rendimiento en Ecuador. 

Tanto Chicaiza como Galárraga coinciden en que este logro no solo les pertenece a ellos, sino a toda una comunidad que durante años ha trabajado para darle visibilidad a este deporte.

Un camino de constancia hasta la clasificación

La clasificación al Panamericano llegó tras las pruebas selectivas realizadas en Quito, donde los tres deportistas registraron algunos de los mejores tiempos del circuito diseñado por los jueces. En la modalidad Speed Run, los atletas deben completar un recorrido de 40 metros de ida y vuelta superando obstáculos en el menor tiempo posible.

"Nos dimos cuenta cuando vimos los puntajes de las pruebas clasificatorias en Quito. Con el tiempo que logramos realizar, supimos que estábamos listos", recordó Hugo Chicaiza.

Los ecuatorianos registraron tiempos de entre 21 y 23 segundos, muy por debajo del límite de 30 segundos establecido para la clasificación. Además, tanto Chicaiza como Galárraga también se ubicaron entre los mejores competidores en la modalidad de Freerunning, enfocada en acrobacias y creatividad. 

Sin embargo, ambos decidieron concentrar todos sus esfuerzos en la prueba de velocidad para llegar en mejores condiciones físicas al certamen continental.

Para Steven Galárraga, la noticia de la clasificación también estuvo acompañada de una mezcla de emoción y responsabilidad.

"Me costó asimilarlo y todavía tengo algo de nervios porque voy a representar al Ecuador, pero esta es una etapa de mi vida en la que quiero demostrar mi mejor nivel", expresó.

El parkour, una filosofía para afrontar los obstáculos

Aunque cada uno ha vivido un proceso distinto, ambos deportistas coinciden en que el parkour les ha enseñado mucho más que habilidades físicas. Para ellos, la disciplina se ha convertido en una filosofía de vida basada en la perseverancia y la capacidad de superar dificultades.

Chicaiza asegura que las lesiones, las limitaciones económicas y las pausas obligadas durante su carrera le enseñaron que cada obstáculo puede superarse.

"Me ha enseñado que todo es un proceso. Es como un salto: hay que superar los obstáculos paso a paso y entender que todo tiene solución", afirmó.

Galárraga utiliza una comparación similar al describir su camino hacia el Panamericano. Lo hace a través del concepto de "Stick", uno de los movimientos más técnicos del parkour.

"Es saltar de un lugar a otro, a un borde, y quedarse ahí. Es complicado porque tienes que calcular muy bien para no caer abajo o no pasarte. Creo que define muy bien todo este proceso", explicó.

Ambos coinciden en que la paciencia y la constancia han sido fundamentales para llegar hasta este punto. Galárraga considera que la perseverancia es la principal herramienta que le ha permitido crecer como atleta.

"En el parkour hay momentos en los que te frustras porque los trucos no salen a la primera. Ahí entra la consistencia, seguir intentando y no darte por vencido", comentó.

Más que competir, buscan abrir camino para el parkour ecuatoriano

Para los dos atletas, el Panamericano representa mucho más que la posibilidad de obtener una medalla. Ambos consideran que esta participación puede contribuir al crecimiento del parkour en Ecuador y ayudar a romper los prejuicios que todavía existen alrededor de este deporte.

Chicaiza explica que uno de sus mayores objetivos es que el parkour deje de ser visto únicamente como una práctica urbana y sea reconocido como una disciplina deportiva profesional.

Galárraga comparte esa visión y espera que cada competencia ayude a despertar el interés del público.

"Quiero que el parkour sea reconocido como lo son el fútbol o el básquet. Que la gente diga: 'Ah mira, están haciendo parkour'", señaló.

Además, considera que el país debe ampliar el reconocimiento hacia otras disciplinas.

"No solo en los deportes urbanos, sino en todos los deportes en general. La mayoría de personas solo conoce el fútbol y está bien, todos nos emocionamos cuando juega la Tri. Pero hay muchos exponentes ecuatorianos; los invito a consumir otros deportes y apoyarlos", manifestó.

Un deporte que todavía enfrenta múltiples desafíos

El crecimiento del parkour en Ecuador todavía está acompañado de importantes limitaciones. Aunque los atletas representan oficialmente a la Federación Ecuatoriana de Gimnasia, ambos consideran que el respaldo sigue siendo insuficiente.

Chicaiza explicó que los intentos por conformar una federación específica para el parkour aún enfrentan dificultades administrativas y burocráticas, mientras que Galárraga reveló que los propios deportistas deben asumir prácticamente la totalidad de los gastos para competir internacionalmente.

Los costos de transporte, hospedaje, alimentación y demás gastos del viaje al Panamericano son cubiertos por los atletas, una realidad que evidencia los desafíos que aún enfrenta esta disciplina para consolidarse en el país.

Hugo Chicaiza, Aaron Navia y Steven Galárraga, representantes de Ecuador, posan con la bandera antes de su participación en el IV Abierto Panamericano de Parkour.en San Salvador, El Salvador.

Hugo Chicaiza, Aaron Navia y Steven Galárraga, representantes de Ecuador, posan con la bandera antes de su participación en el IV Abierto Panamericano de Parkour.en San Salvador, El Salvador.Cortesia

Inspirar a una nueva generación

Los dos deportistas esperan que esta histórica participación motive a más jóvenes a practicar parkour y creer que es posible competir al máximo nivel.

Chicaiza reconoce que uno de sus referentes fue Ricardo Espinoza, primer ecuatoriano en disputar un Campeonato Mundial de Parkour, quien le demostró que un atleta nacional podía llegar a escenarios internacionales.

Galárraga, por su parte, aspira a dejar un legado para quienes vienen detrás.

"Espero ser recordado como uno de los primeros que abrió las puertas a nivel internacional. No importa que seamos un país pequeño; Ecuador tiene muchísimo talento."

También envió un mensaje para las futuras generaciones. "Quiero que se animen a intentarlo, porque sí se puede".

El sueño apenas comienza

Fuera de las competencias, ambos llevan vidas muy distintas. Chicaiza combina sus entrenamientos con su trabajo como tatuador, mientras que Galárraga, graduado en Ciencias del Deporte, estudia Producción Audiovisual y dirige una academia de parkour en Quito.

Sin embargo, los dos comparten un mismo objetivo: seguir creciendo dentro de este deporte y representar nuevamente al país en escenarios internacionales.

Mientras Chicaiza sueña con conquistar un campeonato mundial, Galárraga apunta a clasificar al Mundial de Parkour en la modalidad de velocidad, especialidad en la que ha decidido enfocar su carrera.

Antes de pensar en esas metas, ambos tienen una misión inmediata: dejar huella en San Salvador y demostrar que Ecuador también puede competir entre los mejores del continente

Su participación no solo marcará un hito para sus carreras, sino también para una disciplina que busca consolidarse y ganar el reconocimiento que, según ellos, ha esperado durante años.

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