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Diario Expreso Ecuador

El velorio de Beccacece fue en el Azteca: Ecuador eliminado del Mundial 2026

Opinión: Tras perder contra México, la Federación Ecuatoriana de Fútbol debe replantear el proyecto y elegir un técnico con liderazgo

Sebastián Beccacece (d) dejó a la selección de Ecuador al ser eliminado del Mundial 2026.

Sebastián Beccacece (d) dejó a la selección de Ecuador al ser eliminado del Mundial 2026.CORTESIA

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La forma en que terminó el ciclo de Sebastián Beccaccece permite entender mejor su desempeño al frente de la selección.

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El argentino dejó el equipo en el estadio Ciudad de México, tras una entrevista informal con DSports. Dos horas después, en la rueda de prensa oficial posterior al partido entre Ecuador y México, ya entre gallos y medianoche, confirmó oficialmente su salida.

Beccaccece se fue sin que nadie lo llorara, como llegó sin que nadie lo aplauda. Tal vez la espectacular victoria de Ecuador sobre Alemania y la clasificación a los dieciseisavos de final abrieron la posibilidad de una reconciliación con un público que nunca terminó de aceptarlo ni de conectar con él.

Él, al menos, lo reconoció con un acto de grandeza y realismo, virtudes tan necesarias como escasas en el fútbol ecuatoriano.

El velorio del DT argentino se dio en el vestuario visitante del viejo Azteca, rodeado de sus jugadores, en los minutos posteriores a la penosa derrota 2-0 ante México.

Fue un latigazo de realidad tras el sueño vivido días atrás en East Rutherford. Beccaccece no se fue solo: lo acompañaron en su adiós Hernán Galíndez y Enner Valencia, quienes, por edad, parecen haber cerrado su ciclo en la selección. En el caso del arquero, no sorprendería un posible retorno posterior, gracias al apoyo de quienes lo consideran un emblema de la ecuatorianidad. Ya veremos.

Sebastián Beccacece, DT de Ecuador en el Mundial 2026, da indicaciones en el partido contra México.

Sebastián Beccacece, DT de Ecuador en el Mundial 2026, da indicaciones en el partido contra México.EFE

Pero para que Galíndez vuelva se necesitará un nuevo DT. Y ahí radica la principal obligación de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Dentro de los errores cometidos durante la era Francisco Egas destaca la errática forma de elegir entrenadores.

Elección de técnicos, la deuda pendiente en FEF

Salvo Gustavo Alfaro, quien llegó a tres semanas del inicio de las eliminatorias rumbo a Qatar 2022 en medio de una etapa confusa, tanto Jordy Cruyff, Félix Sánchez Bas como ahora Beccaccece fueron designaciones fallidas.

A ninguno de ellos, en sus respectivas circunstancias, les terminó de sentar bien el cargo.

La designación del nuevo director técnico de la selección es el primer gran escollo que debe enfrentar la administración de Egas para legitimarse tras el proceso electoral.

No puede afrontar su nuevo periodo (en caso de que se inscriba) con los mismos métodos de siempre. Quien dirija a la Tri deberá reunir condiciones mucho más claras y sólidas que las exhibidas por sus antecesores.

¿Cuáles son esas condiciones? Un nombre con peso, una trayectoria que justifique su elección, carisma y temperamento para conectar con las masas.

En síntesis, alguien que diga y haga bastante más de lo que hicieron Cruyff, Sánchez Bas y Beccaccece. Reitero: Alfaro es un caso aparte.

¿Es esta forma de elegir una garantía de que, esta vez, no se cometerá un error? De ninguna manera. Pero el impacto positivo en la opinión pública ansiosa y en el hincha que hoy llora otra derrota seguramente justificará el cambio de modus operandi.

Escaso de individualidades efectivas ante México

En lo futbolístico, lo realmente importante, Ecuador exhibió en el Mundial 2026 un déficit notorio de juego colectivo. La Tri no fue un equipo; apenas funcionó como un rejunte de individualidades, unas (muy pocas) más lúcidas que otras.

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La “mejor defensa del mundo” nunca funcionó como bloque. Desempeños como los de Piero Hincapié ante Costa de Marfil o Joel Ordóñez frente a México lindaron con el papelón. Willian Pacho no estuvo a la altura de lo que muestra en el PSG y resultó extraño verlo perder tantos duelos. La presencia de Alan Franco como lateral terminó siendo un capricho del técnico, y Pervis Estupiñán pasó de ser titular indiscutido a suplente del suplente.

En el mediocampo, Moisés Caicedo dejó atrás el glamour y la élite del Chelsea para quedar expuesto y descolocado, incapaz de generar un solo remate de peligro. Sus falencias terminaron resaltando el buen nivel de Pedro Vite, el mejor jugador de Ecuador en el Mundial, aunque desapareció ante México.

Las deficiencias ofensivas son fruto de años de incapacidad para que el mediocampo forme y proyecte un delantero de jerarquía. Nilson Angulo y John Yeboah se destacaron por su esfuerzo y ganas de protagonismo. Gonzalo Plata aprueba el examen por su gol ante Alemania, mientras que Enner Valencia merece ser recordado por todos sus goles y entrega a la selección previos a este Mundial. Eso basta para conservar una buena imagen en el juicio histórico.

Sebastián Beccacece fue el entrenador de la selección ecuatoriana hasta el 30 de junio del 2026.

Sebastián Beccacece fue el entrenador de la selección ecuatoriana hasta el 30 de junio del 2026.EFE

Funcionando cada uno por su lado, dependiendo de momentos brillantes o flojos muy puntuales, Ecuador atravesó el Mundial golpeando fuerte una sola vez. Fue demasiado poco para destacar a este nivel. México, respaldado por ese volcán entre cuatro tribunas que es el Azteca, dejó mal parada a la Tri, muy lejos de la imagen de equipo mundialista, candidato a sorpresa y outsider del torneo.

El mañana está cerca. Solo hay una cosa clara: el próximo técnico, sea quien sea y piense como piense, convocará en su primera nómina a gran parte de los mismos jugadores que se despidieron silenciosamente de este Mundial.

Esa falta de nombres, perfiles y recursos para ser lo que el país sueña a escala internacional es, lamentablemente, la única realidad de nuestro fútbol.

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