Ojo cuando tu mente se nuble...

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Ojo cuando tu mente se nuble...

La niebla mental consiste en fallos cognitivos, no se hallan las palabras para expresarse, hay una reducción intelectual. Para olvidarse de los olvidos... entrene su memoria.

Ojo cuando tu mente se nuble...

Actividades mentales como el razonamiento, toma de decisiones, evaluaciones, planificaciones, entre otras, pueden verse afectadas.

No se trata de un simple olvido que podría pasarle a cualquiera, se habla de niebla mental cuando se producen alteraciones en la función ejecutiva (cerebro), aquella que está relacionada con las actividades mentales como el razonamiento, toma de decisiones, evaluaciones, planificaciones, entre otras, y que impiden una correcta ejecución entre lo que deseo hacer y no puedo realizar, explica el psicólogo Jorge Flores.

A criterio del especialista, esa confusión mental tiene que ver con la descompensación del estado de salud de quien la padece. Influyen los cambios hormonales propios de la edad (menopausia), trastornos del ánimo como depresión, deficiencia de vitaminas (anemia), calidad del sueño, ansiedad y estrés.

El diagnóstico es primordial para descartar otras afecciones que podrían estar involucradas en esta problemática. “Estudios médicos la relacionan con la fibromialgia (fatiga crónica de los músculos), ya que sus síntomas son similares, aunque no hay en sí un patrón biológico que pueda explicar esta disfunción”.

Para el doctor Eduardo Tigua, psicólogo y psiquiatra, este trastorno es común en hombres y mujeres, a partir de los 40 o 50 años, y es raro que surja en etapas juveniles. “Este empobrecimiento intelectual severo se lo vincula con la demencia senil y Alzhéimer, en sus fases iniciales. Cuando se presenta inutiliza al paciente, haciéndole, como se dice coloquialmente, borrar el casete”.

El diagnóstico

Aunque se cree que es algo pasajero, afecta a las áreas laboral, familiar y social. El paciente puede sentirse frustrado por no poder alcanzar sus objetivos cotidianos, manifiesta Flores, quien aconseja acudir al neurólogo, psiquiatra o psicólogo.

Su colega Tigua recomienda un diagnóstico clínico e instrumental. El primero se consigue a través de la experiencia del terapeuta, quien en la consulta percibe del paciente su limitación lingüística, los olvidos que presenta, para hacer su respectiva evaluación. Y el segundo contiene test o pruebas de memoria para mediciones psicométricas de la parte cognitiva.

En fase inicial los fármacos vasodilatadores ayudan a mejorar la circulación sanguínea, pero cuando el cuadro está avanzado no existe ningún medicamento, es irreversible.

Ante esta situación, la comprensión y el apoyo de la familia, amigos, compañeros de trabajo es fundamental. La burla o creer que están fingiendo está de más y no ayuda.

Apagos momentáneos

La Universidad de Wisconsin-Madison reveló que la clave está en los grupos de neuronas corticales. Se dan ‘apagos’ momentáneos, fallos temporales en la conectividad que sumen a la persona en un túnel brumoso aislándolo de la realidad.

Ayude a su memoria

Al escritor William Shakespeare se le atribuye la frase “la memoria es la centinela del cerebro”, por lo tanto hay que cuidarla. A continuación le informamos cómo hacerlo:

1. Reglas nemotécnicas: Son recursos para potenciar una mejor organización de datos que se quiere retener, usualmente son asociaciones. Por ejemplo, usar acrósticos de las palabras que se quiere recordar, relacionar números con aspectos personales (claves con fechas de cumpleaños), agrupar palabras o frases que empiecen igual.

2. Abra y cierre las manos: Apretar el puño derecho por 90 segundos ayuda en el proceso de formación de la memoria. Y el izquierdo, también facilita la recuperación de información almacenada, así lo reveló un estudio desarrollado por la Universidad de Montclair (EE. UU.).

3. Meditar: Hacerlo beneficia la comprensión lectora y la concentración.

4. Cerrar los ojos: Se recuerda hasta con un 23 % más de eficacia, precisión y detalles, si los ojos están cerrados. Es la conclusión a la que llegaron científicos de la Universidad de Surrey (Reino Unido) en una prueba que hicieron a 178 individuos.

5. Hacer ejercicios: En una investigación de la Universidad de California participaron personas de 50 a 85 años. Ellos vieron imágenes placenteras, luego pedalearon por 6 minutos al 70 % de su capacidad y una hora más tarde les hicieron un examen sorpresa sobre lo que observaron antes del ejercicio. El resultado fue una mejora de la memoria en los que se ejercitaron sobre los que no lo hicieron.

6. Socializar: Mantener mayor contacto con los amigos: salir de compras, a pasear, comer, al cine o simplemente reunirse para conversar mantiene activa la memoria.Así lo determinó un estudio australiano.

7. Adiós al multitareas: El cerebro puede manejar varias actividades simultáneamente, pero esto provoca despistes y lentitud. Centrar toda la atención en una sola tarea hará que se realice mejor y que el proceso quede más claro en la memoria. Aquí vendría el popular dicho... menos es más.

8. Dese tiempo para rompecabezas, ajedrez, crucigramas, sopa de letras y demás actividades que ejercitan su memoria. También es fundamental que descanse de 7 a 9 horas diarias.

Dato

No es considerada enfermedad porque no se la incluye en el DMS (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría) ni en el ICD (Clasificación Internacional de las Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud).