La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la palabra distracción como: “cosa que atrae la atención apartándola de aquello a que está aplicada”. Dejar de hacer algo por hacer otra cosa. Puede suceder en otros casos, pero no tras el volante.. A diario existen accidentes -unos leves y otros mortales- por distraerse. En un gran porcentaje, en comparación a otros objetos o situaciones de descuido, el celular encabeza la lista. . La Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) creó en 2014 la campaña “Mira al Frente”, en la que fomentaba la completa atención al conducir, y sobre todo no utilizar el celular durante el viaje.. Pero luego del teléfono móvil, la compañía en el vehículo es otra. Sobre todo con bebés, que a veces requieren atención inmediata y se deja el volante de forma inescrupulosa.. Maquillarse también ha sido la razón de ciertos accidentes y demoras en el tráfico. Así como ir a mucha velocidad y desatender. Casi una muerte segura. Según el estudio del Ministerio del Interior en España, a 100km/h, con neumáticos nuevos, un auto puede frenar totalmente solo 40 metros, mientras que con llantas usadas, 51, dando un corto lapso para reaccionar.