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El gran engano
Entre los días 24 y 29 de enero, en la región costa se rindieron las pruebas Ser Bachiller, exámenes que son al mismo tiempo finalización del bachillerato, examen de grado y para los interesados, valoración de conocimientos para el ingreso a las universidades públicas en las que son categorizados.
El engaño del que hablamos no se da tanto por la estructura de la prueba, ni siquiera por el cuidado que se toma en cuanto a que sean aleatorias, mostrando la intencionalidad de que ningún alumno junto a otro tengan las mismas preguntas; sino más bien, el intentar convertir en pleno siglo XXI a una prueba estandarizada, sujeta a todas las posibles violaciones de seguridad, en resultado final de una carrera colegial y peor, en una prueba de ingreso universitario.
Las estandarizaciones hoy no deben utilizarse sino para obtener índices ante los cuales el país se refleja en una ciencia en especial o las instituciones se contrastan para saber su particular nivel.
Retomando el tema, el engaño se da en la actitud tramposa del estudiante, que luego de asistir a alguna academia preparatoria, de haber estudiado con uno u otro profesor a quienes pagó honorarios, se presenta cierto de conocer la prueba a la que se va a enfrentar. Decepciona y es triste oír a jóvenes al salir: “es lo que estaba en el simulador de ejercicios”, “es lo que me repasó el profesor” o peor: “es el pantallazo que llegó a mi celular”, y que por cierto se lo filtraron amigos de otros establecimientos o compañeros del suyo.
La prueba Ser bachiller no solo que no refleja cómo concluye sus estudios un estudiante de tercero de bachillerato, sino que taladra en el mundo ético y moral de la persona que la rinde.
Mas parece que así somos felices. ¡Viva el gran engaño! Y con ello todos contentos, sin reparar en que más es lo que se ha destruido con esta herramienta en el adolescente, que lo que se gana en esta necedad absurda de cifras centralizadas, de cifras que se cambian a partir de los llamados “factores asociados”.
Que cada quien se evalúe en su centro de aprendizaje y su nota corresponda a lo que vivió.