El estiaje y los incendios ponen en alerta a Azuay

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El estiaje y los incendios ponen en alerta a Azuay

El agua de los ríos de Cuenca se mueve apenas por efectos del viento fuerte. Se aprecian solo las piedras del fondo por los pocos caudales que determinan un marcado estiaje y sin premoniciones de lluvia a corto plazo.

Poca agua. Quienes salieron ayer a pasear por la ciudad se encontraron con los ríos con caudal bajo.

El agua de los ríos de Cuenca se mueve apenas por efectos del viento fuerte. Se aprecian solo las piedras del fondo por los pocos caudales que determinan un marcado estiaje y sin premoniciones de lluvia a corto plazo.

Los reportes de la Red Hidrológica de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Etapa) dan cuenta de que los caudales de los cuatro ríos que cruzan Cuenca siguen bajando.

“Sin embargo, los flujos de agua no se encuentran en niveles alarmantes que generen problemas en la potabilización y entrega de agua potable a la urbe”, explicó Iván Palacios, gerente de Etapa. Lo que sí debe estar la ciudadanía es alerta y se espera “que colabore con el uso y consumo adecuado del agua potable”, añadió Palacios.

En el austro la ausencia de lluvias se registra desde mediados del mes de octubre. Ayer, por ejemplo, el río Tomebamba acarreó apenas 0,30 metros cúbicos por segundo, por debajo de los 15 y 18 metros cúbicos considerados normales.

El Yanuncay mantuvo un caudal de 2.01 metros cúbicos por segundo (mc/s); el Tarqui, 0.15, y el Machángara 1,28 (mc/s), inferior a los 12 que se registran en épocas normales.

Cuenca está a 2.543 metros sobre el nivel del mar.

A la falta de lluvias acompañan cambios rudos de temperatura; en las noches y madrugadas con temperaturas de 4 y 5 grados centígrados y una sensación térmica de menos dos grados centígrados. Durante las mañanas, las temperaturas llegan a los 25 grados, siendo su pico más alto de 27 grados centígrados en mediodía.

El informe del Inamhi señala que al no existir vientos importantes desde el Pacífico sur se bloquea el ingreso de aire húmedo desde la cuenca amazónica. Eso repercute en la generación de humedad y nubes. Como consecuencia hay mayor presencia de radiación proveniente del sol y temperaturas elevadas, reseña finalmente el informe. Esto también incide en los incendios forestales.

Similar fenómeno se presentó entre los meses de noviembre y diciembre del año pasado y hasta mediados de febrero de este año.

La situación climática actual continuará hasta diciembre, según el responsable de la red hidrometereológica de Etapa, Lenín Álvarez. “No hay pronóstico de lluvia en estos días; es la razón principal por la que los caudales han bajado, pero no es alarmante, ya que en el 2008 se registraron cifras menores”, afirmó Álvarez y añadió que es común tener un clima seco en estos meses del año.

Incendios

- Daños

La Unidad de Monitoreo de Eventos Adversos de la Secretaría de Gestión de Riesgos ha registrado hasta el momento 583,61 hectáreas de vegetación destruida por incendios forestales.

- Afectación

Las comunidades más afectadas por incendios forestales son el cantón Pucará (San Marcos, Pingilo, La Estancia y Luma), mientras que en Nabón, la parroquia Cochapata es la zona más complicada.