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Inseguridad. Los comerciantes se han manifestado en los últimos días contra una ola de violencia que no los deja trabajar.Carlos Klinger / Expreso

Una menor actividad comercial y manufacturera desacelera las ventas de inicio de año

La facturación de enero y febrero alcanzó los 32,485 millones de dólares, un 6 % más, pero por debajo del 19 % de igual periodo del 2022

La economía se enfría y eso se refleja en la menor facturación de enero a febrero de este año. Según un informe las ventas, a nivel nacional, alcanzaron los $ 32.485 millones, un incremento de apenas el 6%, por debajo del 19% que se llegó registrar en igual periodo del año pasado. 

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La violencia paraliza y ‘secuestra’ la dinámica comercial

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Así lo afirma el estudio "Panorama Comercial del Ecuador", recién elaborado y difundido este 18 de abril de 2023 por la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG), que registra una menor actividad en el comercio y la manufactura, los dos sectores que mueven el 61 % de las ventas totales del país. 

Según este informe, hasta febrero de este año el sector comercial movió $ 14.870 millones, esto representó un 4% más, pero distante del 20 % que se registró hasta febrero del año pasado. Igual desaceleración se observa en el sector industrial, con ventas de $ 5.038 millones, un 1 % más versus el 22 % del año previo. 

Hasta febrero, la oferta total total creció en 19 de las 24 provincias, pero la mayor desaceleración se observó en las ciudades más grandes, las que más ventas mueven. 

Quito, por ejemplo, logró una facturación de $ 11.849 millones, eso significó un 8 % más que enero y febrero del 2022, pero lejos del 17 % del año previo. En Guayaquil el retroceso fue mayor, con ventas que llegaron a los $ 8.954 millones, apenas un 3 % si se compara con el 21 % de un año antes. 

El freno en la dinámica económica se da en medio de un contexto en la que inseguridad ha dado golpes significativos al sector comercial. Propietarios de negocios y trabajadores se han manifestado en las últimas semanas, para quejarse no solo de un menor consumo de los hogares, sino de las extorsiones y amenazas de secuestros que no los deja trabajar con normalidad.