
Crisis termoeléctrica e inflación, efecto directo de Medio Oriente
La OMC prevé una desaceleración del comercio mundial. Ecuador sufriría aumento de precios y escasez de energía
La ralentización del comercio mundial por el conflicto en Medio Oriente podría provocar que Ecuador entre en una nueva etapa de crisis energética, además de sufrir inflación, pérdida de competitividad en las exportaciones y menor liquidez. Así lo analizan expertos en macroeconomía consultados por EXPRESO.
Te puede interesar Del desplome al negocio: la doble cara de la crisis del plátano
El pasado 19 de marzo, la Organización Mundial del Comercio (OMC) presentó un informe que indicaba que el comercio mundial experimentará una marcada desaceleración a finales de este año, aumentando el volumen del comercio de mercancías apenas en un 1.9% frente al 4.6% registrado en 2025, si los precios del petróleo se mantienen elevados.
Los precios de los combustibles siguen al alza (esta semana el barril de WTI alcanzó los $ 100), tras el bloqueo de embarcaciones en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial. Irán ha amenazado con bombardear los barcos que se atrevan a pasar por el canal, después de que Estados Unidos e Israel lo atacaran hace un mes. Esto ha hecho que los traslados del petróleo busquen alternativas y amplíen los costos de su logística, que a la vez ha encarecido su precio.
Mónica Rojas, decana del Colegio de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), explica que dicho conflicto ha dejado entrever lo mucho que dependen países como Ecuador de los combustibles fósiles para mantener de pie su sistema energético y que hoy está en riesgo de desmayo.
“Nosotros aún somos un país que depende mucho de las hidroeléctricas y de las termoeléctricas (a base de petróleo y gas), y si tenemos este 2026 un mal año de lluvias, sumado a este problema de combustibles, vamos a estar complicados”, advierte la experta.
El sistema eléctrico de Ecuador depende de hasta un 71 % de las hidroeléctricas, un 26 % de la termoeléctrica, un 0,5% es eólica, un 0,1% solar y 0,6% viene de otras fuentes, según datos del Ministerio de Energía.
Aunque dicha cartera de Estado ha indicado que el fantasma de los apagones en el país está lejos de regresar, porque cuenta con suficiente respaldo del sistema eléctrico para atender la demanda, la semana pasada el Gobierno pidió a las empresas que operen con su propia generación hasta por 14 horas al día.
Además, actualmente, Ecuador, que no puede comprar energía a Colombia (tras el conflicto arancelario), reporta un sistema termoeléctrico marcado por contratos fallidos y motores sin funcionamiento y sus hidroeléctricas están operando por debajo de su capacidad, según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace).
De acuerdo con el informe de la OMC, el cierre del estrecho de Ormuz también ha perturbado los suministros de fertilizantes, que son esenciales para la agricultura mundial, ya que alrededor de un tercio de las exportaciones mundiales de abonos pasan normalmente por esta vía de navegación.
Aquello encarecerá, prevé Rojas, los costos de producción y los precios finales de los productos para los consumidores y su movilización. “Va a encarecer los costos de producción de distintas áreas, especialmente la agrícola”.
“Y en la competitividad exportadora, porque el costo por hectárea se incrementa, el costo por caja o quintal exportado se incrementa y los rubros más afectados serán de productos como banano, maíz y flores”, añade el experto en macroeconomía, Juan Manuel Domínguez, quien indica que el bloqueo del Estrecho de Ormuz no solo encarece el precio del petróleo y los fertilizantes, sino también al seguro marítimo.
Ecuador es exportador de petróleo, por lo que un aumento del precio intermedio de Texas (WTI), que hasta el pasado viernes subía a los 99,64 dólares por barril, podría beneficiarle. No obstante, señalan los analistas, esa misma alza también presiona el costo fiscal de los derivados que el Estado importa para el abastecimiento interno.
Para ir atenuando el impacto de la elevación del precio del petróleo, organismos como la Agencia Internacional de la Energía (AIE) han recomendado reducir el consumo de los derivados, fomentando el teletrabajo e impulsando el transporte público con medidas como pico y placa. Pero los expertos en Ecuador indican que esta medida es difícil para el país, ya que generaría menor producción que, si no se ajusta a la demanda, generará inflación. Además de que la mayoría de ciudades no están preparadas para incentivar el uso del transporte público, por capacidad, seguridad y comodidad.
Alternativas para mitigar el impacto
Rojas señala que una alternativa para Ecuador es empezar desde el Gobierno focalizando subsidios, fortaleciendo la parte fiscal y manteniéndose neutral en este conflicto internacional. “Ecuador va a tener que mantenerse en un punto neutral, ya que dependemos del mercado estadounidense pero también del mercado chino y ponernos en contra de alguno (de los dos grupos en conflicto) sería limitar nuestro mercado”, dice Rojas.
Con ella coincide Domínguez: “lo que podemos hacer es atender las vulnerabilidades que existen en la economía, como en el refinamiento de petróleo y en evitar problemas constantes en la principal refinería del país. También deberíamos estar trabajando en una estrategia de abastecimiento de fertilizantes”, advierte.
El informe de la OMC indica que también en este año, por dicho conflicto, el comercio de servicios crecería 4.8%, ligeramente por debajo del 5.3% del año anterior.
A pesar de estos riesgos, dice la Organización, el comercio relacionado con tecnologías de inteligencia artificial podría impulsar el crecimiento global, ya que prevé que se normalizará tras el incremento de la compraventa de productos relacionados con la IA.
¿Te gusta leer Diario EXPRESO? TE PUEDES SUSCRIBIR AQUÍ