estudiantes de colegio
Jóvenes de excelencia reclaman más oportunidades para construir su futuro en Ecuador
La excelencia académica no basta cuando el país enfrenta inseguridad y fuga de talento. Dos abanderados analizan los desafíos que vive la juventud ecuatoriana.

La excelencia académica les abrió las puertas del reconocimiento. Ahora, dos abanderados alzan la voz para pedir un país que apueste por el talento, la educación y el empleo juvenil.
En un Ecuador donde la inseguridad, la falta de empleo y la incertidumbre llevan a miles de jóvenes a preguntarse si vale la pena esforzarse académicamente, dos de los mejores estudiantes del país responden con una mezcla de optimismo y realismo. Andrés Boza, abanderado de la Unidad Educativa COPOL, y María Paula Vásconez Espinoza, abanderada del Liceo Panamericano Centenario, coinciden en que obtener la máxima distinción estudiantil no solo representa excelencia académica, sino también la responsabilidad de reflexionar sobre el futuro de una generación que necesita más oportunidades para desarrollarse en Ecuador.
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La preparación para los desafíos del futuro
Ambos reconocen que hoy un buen promedio ya no garantiza un futuro exitoso. Sin embargo, consideran que el verdadero valor de la educación está en las capacidades que forma. "El conocimiento adquirido y las capacidades críticas permiten afrontar con mayor preparación los desafíos del futuro. Vale la pena seguir esforzándose, no solo por las calificaciones, sino porque la educación amplía nuestras capacidades y nos prepara para crear oportunidades", afirma Andrés Boza. María Paula Vásconez comparte esa visión y añade que "ser abanderada significa un reconocimiento a la persistencia, responsabilidad y compromiso con mi formación. Más que un logro personal, simboliza que el esfuerzo sí tiene valor y puede abrir oportunidades, incluso en un contexto de incertidumbre".
Pero sus preocupaciones van más allá de las aulas. Ambos creen que la juventud debe involucrarse activamente en la construcción del país. Para Boza, la honestidad y la preparación serán fundamentales para impulsar cambios desde cualquier espacio de la sociedad. Vásconez sostiene que ese aporte comienza con ciudadanos informados. "El aporte principal de la juventud comienza con su decisión de informarse responsable y críticamente sobre la realidad social, económica y política del país. Solo así podemos tomar decisiones conscientes y contribuir al desarrollo de un Ecuador más justo, seguro e innovador", asegura.

María Paula Vásconez Espinoza, abanderada del Liceo Panamericano Centenario, afirma que la educación, el pensamiento crítico y una mayor inversión en ciencia son claves para construir más oportunidades.
Un mercado laboral limitado para los jóvenes
Las mayores exigencias de ambos están dirigidas al Estado. Aunque reconocen avances en la formación universitaria, consideran que el país todavía no crea las condiciones necesarias para retener el talento. Andrés Boza advierte que el mercado laboral sigue siendo limitado para quienes desean desarrollarse en áreas como ingeniería, ciencia o tecnología, situación que termina impulsando la fuga de profesionales.
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María Paula Vásconez insiste en que es indispensable fortalecer la inversión en infraestructura, investigación e innovación para que los jóvenes puedan construir proyectos de vida dentro del país. "Es importante seguir invirtiendo en las áreas de ciencia y tecnología para que la juventud pueda desempeñar proyectos significativos en el país", expresa.

Andrés Boza, abanderado de la Unidad Educativa COPOL, sostiene que el mérito académico debe traducirse en más oportunidades para que el talento joven pueda crecer y aportar al desarrollo del Ecuador.
En una época marcada por la polarización y la circulación de información falsa, los dos abanderados consideran que el liderazgo también implica aprender a dialogar. "Es importante ser receptivo y abierto a distintas perspectivas, construir criterio y valorar fuentes de información respaldadas", señala Boza. Vásconez coincide y añade que un joven líder debe escuchar con respeto otras opiniones y promover argumentos sustentados en evidencia, convencida de que el pensamiento crítico será una de las herramientas más importantes para fortalecer la democracia y la convivencia.
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¿Qué piden los jóvenes destacados?
Si hoy pudieran dirigirse directamente a las autoridades, sus pedidos serían concretos. Andrés Boza reclama mayor seguridad ciudadana y políticas que faciliten el acceso de los jóvenes al empleo y a espacios donde puedan aplicar lo aprendido. María Paula Vásconez pide fortalecer la calidad de la educación pública mediante mejores docentes, infraestructura adecuada, apoyo financiero y más oportunidades para quienes tienen talento, pero no cuentan con los recursos para desarrollarlo. Más allá de las calificaciones y de los reconocimientos, ambos coinciden en un mensaje: el país necesita creer más en sus jóvenes si quiere construir un futuro distinto.