
Versiones opuestas por la suspensión de la Feria del Libro 2026
El Municipio de Quito y el Viceministerio de Cultura se enfrentaron por la realización del evento
La suspensión de la Feria Internacional del Libro de Quito (FILQ) 2026 desató un enfrentamiento y un cruce de versiones entre el Municipio y el Gobierno, que evidenció desacuerdos sobre las razones detrás de la cancelación del evento.
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Desde la Secretaría de Cultura de Quito se argumenta que la cancelación no responde a falta de voluntad ni de presupuesto, que asciende a $ 416.000, sino a la entrada en vigencia de la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial Autonomía y Descentralización (Cootad), publicada el pasado 23 de febrero.
Según el Municipio, la normativa, específicamente el artículo 198.2, limita el uso de recursos en partidas destinadas a “espectáculos culturales y sociales”, lo que impediría ejecutar eventos de gran escala como la Feria, al restringir la contratación de logística esencial.
“El problema no es la falta de recursos, sino que la herramienta administrativa para contratar ya no está priorizada”, explicó el secretario de Cultura, Jorge Cisneros.
Detalló que la partida 73.02.05 cubre elementos clave como tarimas, sonido, carpas, mobiliario, seguridad privada, entre otros, indispensables para actividades culturales o sociales masivas.
Sin embargo, la postura del Viceministerio es distinta. La entidad sostiene que la reforma legal no justifica técnicamente la suspensión del evento y apunta a una presunta falta de planificación.
Cuestionamientos del Viceministerio de Cultura
Según su criterio, la organización de una feria de esta magnitud requiere al menos un año de preparación, incluyendo contratos cerrados y agendas internacionales confirmadas, lo que, de acuerdo con un comunicado, no se habría cumplido.
Lo que hoy enfrentamos no es un problema de leyes nacionales, es un colapso de planificación y un síntoma de prioridades profundamente distorsionadas.
— Romina Muñoz (@RominaMProcel) March 26, 2026
Quito tiene los recursos. Lo que no tiene son autoridades que respeten la cultura lo suficiente como para trabajar con orden. pic.twitter.com/byfGvXMKzK
Además, recalcan que la aplicación de la nueva regla de asignación presupuestaria para los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) regiría desde el 1 de junio de 2026, según disposiciones transitorias, por lo que no constituiría un impedimento inmediato.
Otros eventos en riesgo
Cisneros advierte que el impacto de la normativa podría extenderse a otros eventos emblemáticos de la ciudad, como el Quitofest, la marcha del orgullo LGBTIQ+, el Raymi de las Universidades, el Verano de las Artes o la entrega de premios municipales, debido a las restricciones para contratar servicios logísticos.
El Secretario insistió en que se espera un reglamento que aclare el alcance de la ley, así como un posible pronunciamiento de la Corte Constitucional. “No nos vamos a dar por vencidos, pero necesitamos reglas claras”, señaló.
🔖 #ComunicadoOficial a la Ciudadanía | pic.twitter.com/jumW8hsReS
— Secretaría de Cultura Quito (@culturaquito) March 25, 2026
El funcionario también recordó que el Municipio de Quito, en 2022, asumió la organización de la FILQ luego de que el Ministerio de Cultura de la época pasó las competencias de las ferias del libro a los municipios. "Ahora se cuestiona la voluntad de hacerlo, es algo fuera de foco", dice Cisneros.
Asimismo, destacó que en 2025 se invirtieron $ 400.000 en la FILQ y los participantes alcanzaron aproximadamente $ 300.000 en ventas de libros, evidenciando el impacto económico directo del evento para el sector.
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