movilidad
La Ruta Viva espera una renovación luego de años de bacheos y arreglos temporales
Cinco tramos de la Ruta Viva se intervienen con el cambio de la carpeta asfáltica. Los conductores enfrentan más tráficoen horas pico

Los trabajos en la Ruta Viva se concentran en un segundo tramo, en el sector de Cochapamba, desde la calle Juan Ascaray hasta Los Arupos.
Lo que debes saber
- Por los trabajos en la Ruta Viva, los usuarios reportan demoras de hasta 30 minutos y trayectos de una hora entre Cumbayá y el aeropuerto
- La vía soporta más de 90.000 vehículos diarios y, desde su operación, en 2014, no ha tenido una rehabilitación integral
- La Epmmop interviene cinco kilómetros con una nueva carpeta asfáltica de cuatro pulgadas, además de drenaje y señalización
La circulación por la Ruta Viva se ha vuelto más lenta para quienes utilizan esta vía para trasladarse entre Quito, Cumbayá, Tumbaco, Puembo y el aeropuerto Mariscal Sucre. Los trabajos de rehabilitación obligan a implementar contraflujos y cierres parciales, una situación que provoca un incremento en los tiempos de viaje.
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Tatiana Vinueza es una de las usuarias que ha experimentado este aumento. Desde Cumbayá hasta la terminal aérea puede tardar alrededor de una hora, asegura.
La Ruta Viva es una de las principales arterias que conecta Quito con el valle de Tumbaco y el aeropuerto. Por esta vía circulan más de 90.000 vehículos cada día. Sin embargo, desde su inauguración, en 2014, no ha recibido una intervención integral de sus 13 kilómetros.
Durante estos años, las labores se han concentrado en mantenimientos puntuales y bacheos. Para algunos usuarios, esas reparaciones han sido insuficientes y de corta duración. “Se hacen arreglos y en dos meses vuelven los huecos. Es una vía importantísima que conduce al aeropuerto. Esperemos que estos nuevos trabajos duren”, señala María Eugenia Peñaherrera, quien vive en Puembo.
El deterioro de la calzada no solo genera incomodidad para los conductores, sino también gastos adicionales. Andrés Proaño recorre la Ruta Viva al menos cuatro veces al día por motivos laborales y asegura que el mal estado del asfalto le ha ocasionado afectaciones económicas. “Perdí una llanta y tuve que cambiar dos mesas. Gasté más de $200 por el mal estado”, dice.

Antes de la intervención, el asfalto estaba en malas condiciones.
Proaño considera que los materiales utilizados para los bacheos se desprenden con rapidez y espera que la actual intervención tenga una mayor duración. A esto se suma el impacto de los trabajos en los tiempos de desplazamiento. Calcula que sus viajes desde Carcelén hasta el aeropuerto han aumentado entre 20 y 30 minutos.
Epmmop interviene tras fallido proceso de concesión
La rehabilitación de la Ruta Viva comenzó después de que se cayó el proceso de concesión a un privado, quien se encargaría de la intervención integral. Frente a ello, la Empresa de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) asumió los trabajos y estableció cinco tramos prioritarios.
Actualmente, las labores se ejecutan en el tramo 2, en el sector de Cochapamba, desde la calle Juan Ascaray hasta Los Arupos. Posteriormente se intervendrá el tramo 3, desde La Cerámica hasta el Escalón Tumbaco. El 4 comprenderá la av. Eloy Alfaro y el Escalón Lumbisí, mientras que el último frente estará ubicado en la zona del puente El Chiche.

En una primera fase se priorizaron cinco tramos. Allí se retiró el asfalto.
Patricio Calle, director de Rehabilitación Vial de la Epmmop, explica que los trabajos corresponden a una “puesta a punto”, es decir, un mantenimiento mayor que se realiza por primera vez en esta vía.
“Lo que hacemos es retirar el asfalto que está dañado hasta una cierta profundidad y colocar una nueva carpeta asfáltica totalmente nueva con un espesor de cuatro pulgadas”, explica Calle.
La intervención contempla trabajos en los dos sentidos de circulación, tanto Quito-aeropuerto como aeropuerto-Quito.
Además del cambio de la carpeta asfáltica, las labores incluyen señalización y limpieza de los sistemas de drenaje, entre ellos cunetas y sumideros. El objetivo es mejorar las condiciones de circulación y seguridad vial en los cinco sectores intervenidos.
Mientras avanzan las obras, la vía no está completamente cerrada y se mantiene la circulación con la habilitación de un carril en el mismo sentido y otro en contraflujo, mientras los restantes permanecen ocupados por los trabajos.
Esto, dice Calle, permite mantener el paso de vehículos, pero reduce la capacidad habitual de la vía y provoca mayores tiempos de traslado, especialmente durante las horas de mayor demanda.
Intervención en los 13 km de la vía
Sobre la inversión, solo en los tres primeros tramos, en ambos sentidos, se han destinado $ 870.000. El costo de los otros dos todavía no se define.
De acuerdo con la Epmmop, la vida útil estimada de esta puesta a punto sería entre tres y cinco años. La entidad aclara que esta intervención no implica la rehabilitación integral de los 13 kilómetros de la Ruta Viva.
Las obras que actualmente se ejecutan buscan atender cinco tramos que fueron priorizados, entre otros criterios, por la cantidad de siniestros registrados. En total, estos sectores representan cinco kilómetros.
El objetivo posterior es reparar la totalidad de la Ruta Viva. Para ello, se trabaja en los estudios técnicos que estarán listos en 2027. Esta fase contemplará la rehabilitación de las capas que se encuentran debajo de la estructura del pavimento.