deuda del cabildo
Río Machángara en Quito: alertan por violencia y desapariciones en sus alrededores
En estos días de julio del 2026, por el impulso de la familia de Lizeth Bunshi se ha podido observar el estado de los accesos al río

El Cuerpo de Bomberos de Quito mantiene la búsqueda de Lizeth Bunshi, en el Río Machángara.
María Elena Rodríguez, integrante del Cabildo Cívico de Quito, advirtió sobre el deterioro ambiental y el incremento de la violencia en los alrededores del río Machángara, uno de los principales afluentes de la capital ecuatoriana.
En su opinión, el río no solo continúa altamente contaminado, sino que también se ha convertido en un espacio de riesgo para la seguridad ciudadana.
Rodríguez se refirió a casos recientes que han generado preocupación:
- Entre ellos, la desaparición de Lizeth Bunshi, que se investiga como presunto femicidio.
- El hallazgo sin vida de Nathaly Mafla en una quebrada de La Vicentina, muy cerca.
- También mencionó a un agresor sexual con múltiples condenas (ocho) en 2026, que operaba en laderas y quebradas cercanas al río.
- A estos hechos se suman denuncias de robos y agresiones violentas en sectores como Guápulo, La Vicentina, El Trébol y Cumandá.
“El Machángara no puede convertirse en un corredor de alto riesgo”, señaló Rodríguez, quien insistió en que la problemática exige una respuesta integral.
La activista recordó, además, un episodio ocurrido el 15 de julio de 2026, cuando —según relató— se encontró un cuerpo en el río, a pocos metros del puente de la avenida Maldonado, tras un evento relacionado con investigaciones sobre el estado del afluente.
Quito
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Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
El debate sobre la regeneración del Machángara
El debate sobre el Machángara no es nuevo. En julio de 2024, un tribunal de Quito reconoció al río como sujeto de derechos y determinó que el Municipio vulneró los derechos de la naturaleza al no tratar la mayor parte de las aguas residuales vertidas en su cauce. Posteriormente, en mayo de 2025, el alcalde Pabel Muñoz firmó un acuerdo con medidas para su recuperación.
Sin embargo, para Rodríguez, la intervención no puede limitarse al ámbito ambiental. “El río necesita saneamiento, pero también seguridad”, subrayó. Ignorar esta dimensión —advirtió— supone normalizar que uno de los principales ejes ecológicos de Quito sea, al mismo tiempo, uno de sus espacios más inseguros.