INSEGURIDAD EN QUITO
Policía Nacional investiga explosiones en La Pradera; cámaras y vehículos son clave del caso
Dos explosiones en La Pradera reavivan la preocupación ciudadana ante la creciente inseguridad en Quito. Investigan los videos de la ruta de los atacantes

Hecho. Así quedó el edificio donde opera la Arcom tras las explosiones por los ataques de la madrugada del lunes 29 de junio.
Un ataque que alarma a los quiteños
- Policía confirma dos explosiones en La Pradera, Quito, durante madrugada del lunes 29 junio 2026.
- Policía Nacional confirma que artefactos fueron abandonados frente a ARCOM y causaron daños.
- Policía investiga responsables; revisa cámaras y posible vínculo con vehículo incinerado
Un estruendo sacudió la madrugada y cambió la calma habitual del sector de La Pradera, en el norte de Quito.
Explosiones en La Pradera durante la madrugada en Quito
Eran cerca de las 03:00 de ayer cuando una potente explosión despertó sobresaltados a decenas de moradores, quienes, aún sin comprender lo ocurrido, acudieron de inmediato a los chats barriales y a las redes sociales para averiguar el origen del ruido que estremeció sus viviendas.
Minutos después se confirmó el peor escenario. Dos explosiones, provocadas con artefactos explosivos abandonados frente a la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), marcaron un nuevo episodio de violencia en la capital.
El atentado dejó daños materiales en esa institución y afectó también la fachada del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), además de herir a guardias de seguridad, quienes fueron trasladados a una casa de salud, donde recibieron atención médica. Su estado de salud no reviste gravedad.
Atentados y casos de inseguridad en Quito
El ataque ocurre en medio de la crisis de seguridad que atraviesa Ecuador, donde durante el primer cuatrimestre del año se registraron al menos 2.778 asesinatos. Aunque para los habitantes de La Pradera este hecho no tiene precedentes, Quito ya ha sido escenario de atentados con explosivos y amenazas de bomba en los últimos años, una realidad que evidencia que la violencia ligada al crimen organizado también alcanza a la capital.

Daños visibles en instalaciones del Ministerio de Agricultura de La Pradera tras los atentados con explosivos registrados en el norte de Quito.
Las primeras indagaciones señalan que varios sujetos llegaron en un vehículo hasta la intersección de la avenida Eloy Alfaro y la calle San Salvador, donde abandonaron dos maletas cargadas con explosivos afuera de la Arcom. La detonación provocó daños en la infraestructura de ambas entidades estatales y generó momentos de pánico entre quienes viven y trabajan en la zona.
La Pradera es uno de los sectores más activos del norte de Quito. En sus calles funcionan instituciones públicas y privadas, hoteles, cafeterías, restaurantes, bares y alojamientos que reciben diariamente a quiteños, turistas nacionales y visitantes extranjeros. Por ello, vecinos y empresarios coinciden en que un atentado de esta magnitud no solo altera la tranquilidad del barrio, sino que también afecta la imagen de una ciudad que enfrenta una creciente percepción de inseguridad.
El atentado preocupa a la ciudadanía
Germania Arboleda, quien reside desde hace una década en el sector, relató que el estruendo la despertó de inmediato. “Con el sonido se nos fue el sueño. Fue un susto muy grande porque en este sector casi nunca ocurre algo así. Para nosotros es algo completamente nuevo, pero también muy preocupante por toda la inseguridad que vivimos actualmente”, comentó.
La ciudadanía exige respuestas más firmes del Estado para evitar atentados. Se necesita una estrategia integral de seguridad que enfrente a las organizaciones criminales
La vecina recordó que siguió por televisión los atentados registrados en distintas ciudades del país durante 2023, pero nunca imaginó que un hecho similar pudiera ocurrir cerca de su vivienda. “Hay que tomar cartas en el asunto para que esto no siga empeorando. Les pedimos a las autoridades que controlen la delincuencia porque ahora cualquiera siente temor al salir de casa”, agregó.
Miguel Naranjo, otro residente de La Pradera, considera que la inseguridad dejó de ser un problema concentrado en otras provincias y ahora golpea con fuerza a la urbe. “Me preocupa muchísimo la seguridad del país. No solo son estos atentados; todos los días escuchamos de robos, secuestros y asesinatos. Ahora una bomba estalla en una de las zonas con más bares y restaurantes de Quito”, manifestó. A su juicio, las consecuencias trascienden los daños materiales.

Daños visibles en instalaciones estatales de La Pradera tras los atentados con explosivos registrados en el norte de Quito.
Durante un recorrido realizado por este Diario, varios propietarios de bares, cafeterías y restaurantes prefirieron mantener su identidad en reserva por temor a represalias. Sin embargo, coincidieron en que la violencia ya comienza a afectar la actividad económica del sector.
Los comerciantes aseguraron que algunos clientes habituales han expresado preocupación por acudir a la zona y temen que la inseguridad provoque una disminución en la afluencia de visitantes, especialmente durante las noches y los fines de semana. También creen que hechos de esta naturaleza deterioran la imagen turística de Quito y generan incertidumbre entre quienes dependen del comercio y la gastronomía.
Policía confirma atentado con artefactos explosivos en ARCOM
El jefe del circuito Iñaquito de la Policía Nacional, Richard Cevallos, confirmó que las explosiones fueron provocadas por artefactos colocados frente a las instalaciones de la Arcom. Indicó que los daños se concentran principalmente en esa entidad y en la parte frontal de Agricultura, mientras que los heridos fueron los guardias, afectados por la onda expansiva.
Aquí llegan muchos turistas para conocer restaurantes y vida nocturna, pero un atentado así afecta negocios, genera miedo y daña la imagen de la ciudad.
El oficial explicó que las investigaciones continúan bajo reserva. Entre las diligencias se analiza el material de las cámaras de videovigilancia para reconstruir la ruta seguida por los sospechosos y determinar si existe alguna relación con el vehículo que apareció incinerado ayer en el túnel Guayasamín.
Además, confirmó que junto a los explosivos fueron encontrados varios panfletos contra la Arcom, aunque evitó profundizar en su contenido.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, se pronunció tras el atentado y aseguró que el Estado no se dejará intimidar. “Pretenden sembrarnos miedo, pero a quienes hoy intentaron hacerlo les responderemos con contundencia: la cárcel o el infierno”, afirmó.
Para el coronel en servicio pasivo Mario Pazmiño, director para América Latina del Security College, este tipo de atentados podría ser una respuesta del crimen organizado frente a la presión que ejercen las autoridades. Según explicó, estas organizaciones buscan demostrar que aún conservan capacidad operativa para sembrar miedo entre la población y desafiar al Estado.

Infraestructura de ARCOM y el MAG presenta daños luego de los atentados ocurridos en La Pradera, Quito.
Por su parte, Max Campos, del Observatorio Ciudadano a la Política de Seguridad Humana, sostuvo que el combate a estas estructuras no puede depender únicamente de operativos policiales.
A su criterio, el Estado debe fortalecer las políticas de prevención, impulsar programas sociales, promover la participación ciudadana y consolidar el trabajo de los gobiernos locales para reducir las condiciones que favorecen la expansión del crimen organizado y evitar que atentados como el ocurrido en La Pradera vuelvan a repetirse.