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Diario Expreso Ecuador

1 de junio

Niños y adolescentes en Quito: qué les preocupa sobre inseguridad, empleo y futuro

Chicos, de 12 a 16 años, hablaron sobre cómo ven el mundo en el que están creciendo Tienen la ilusión de que las cosas mejoren

Renata Viracocha, de 15 años, integra el Proyecto Tejiendo Futuro de LAB XXI.

Renata Viracocha, de 15 años, integra el Proyecto Tejiendo Futuro de LAB XXI.MATTHEW HERRERA/ EXPRESO

Rosero Mariela
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Lo que debes saber:

  • Por el Día del Niño, EXPRESO recoge voces de adolescentes que cuestionan seguridad, ambiente e individualismo.
  • Más del 60% vive en ciudades; adolescentes señalan que hacen falta medicinasy también oportunidades laborales.
  • En Ecuador, más del 30 % de habitantes tiene menos de 18 años.

La inseguridad, el desempleo, la contaminación, la falta de medicinas y una sociedad cada vez más individualista no son preocupaciones exclusivas de los adultos. También inquietan a quienes aún no cumplen 18 años.  

En Ecuador, algo más del 30 % de habitantes -entre 5 y 6 millones de personas- son niños y adolescentes, que crecen en medio de esa realidad.

Por el Día del Niño, que se conmemora este 1 de junio del 2026, EXPRESO evitó recurrir a la mirada de los adultos para describir lo que viven. Optó por escuchar directamente a quienes la viven: niñas, niños y adolescentes, y cómo perciben la sociedad en la que están creciendo.

Más del 60 % de esta población vive en áreas urbanas. Por eso, este ejercicio se concentró en Quito, Daule y Guayaquil, con adolescentes de entre 12 y 16 años. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), seis de cada 10 hogares tienen al menos un niño o adolescente.

Fuimos a buscarlos en sus espacios: en sus casas, también en espacios como la Casa 707 del Municipio de Quito, el proyecto Tejiendo Futuro de Lab-XXI y la Red de Padres de chicos con altas capacidades.

Los testimonios de adolescentes evidencian inquietudes de adultos

Cuatro de los cinco adolescentes entrevistados se refirieron a la inseguridad como una de sus principales preocupaciones. En el caso de los varones, se trata de chicos que dividen su tiempo entre la escuela y actividades como clases de guitarra, break dance, panadería, pastelería o la posibilidad de ir a buscar qué leer y compartir con otros jóvenes.

Justyn, de 13 años, vive en El Placer, sorprendió con su comentario: “Ver a militares cuidando las calles, un día, me parece una fachada; no me da seguridad”. Otro tema que le hace reflexionar sobre el avance de la Inteligencia Artificial (IA) porque incidiría en la pérdida de posibilidades laborales, en un Ecuador agobiado por la falta de empleo.

Samuel Rivadeneira, el menor de los entrevistados, acude los martes, jueves y viernes a talleres municipales de guitarra y panadería. “Quisiera ponerme mi propio restaurante, donde también pueda enseñar a hacer pizza”, dice. Le iría bien administrándolo, cree, porque es bueno para matemáticas. Pero no le gusta escuchar a los adultos hablar sobre lo que pasa con los delincuentes.

Falta de medicinas la sienten los menores de edad

Otra preocupación, menos esperada para su edad, surgió en la conversación con Sergio, de 16 años. Le colocaron implantes cocleares desde antes de cumplir los 2 años y recientemente fue operado de la arteria aorta. 

Su recuperación ha impedido que acuda a clases regulares, por lo que ha hecho tareas dirigidas para no perder el segundo de bachillerato.

Pero más allá de su salud, le inquieta que su madre -como tantas otras- tenga que asumir el costo de las medicinas necesarias para su tratamiento.

Por otro lado, Guillermo, quien en julio cumplirá 16 años, fue diagnosticado con altas capacidades a los 8. Aunque por su edad debería cursar décimo de básica, ingresó antes al sistema educativo y por su inteligencia se saltó un grado; actualmente está en segundo de bachillerato.

Él integra un grupo de aprendizaje de matemáticas en la Escuela Politécnica Nacional. También dedica tiempo a la música: toca guitarra; antes aprendió piano y bajo. No está seguro de tener buena voz.

Le preocupa el individualismo. Considera necesario fortalecer la unión y el trabajar juntos por objetivos compartidos.

Renata, de 15 años, es parte del Proyecto Tejiendo Futuro de LAB XXI. Juega con su perra Molly, mientras cuenta que todos podrían ayudar para no destruir el ambiente, incluso recogiendo la basura y no lanzándola en las calles. Le gustaría que se trabaje en educar para formar mejores ciudadanos.

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