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Negocios tradicionales de Quito: así sobreviven en el Centro Histórico con más de 100 años
A través de un programa se capacita e impulsa a locales considerados emblemáticos, pero también a otros con pocos años de existencia

Luis Banda es el heredero de un negocio con más de cien años de sabor: Colaciones Cruz Verde, en Quito.
Lo que debes saber:
- Negocios tradicionales del Centro Histórico recibieron apoyo, tras la pandemia y caída de ventas, como parte de un programa.
- Alianza para el Emprendimiento y la Innovación impulsa desde 2023 a comercios con capacitación y recursos porque son parte del patrimonio. Algunos tienen más de cien años.
- Se busca a las nuevas generaciones de estas familias, para preservar oficios y sabores centenarios en Quito pese a cambios de consumo. Entre otros Mama Miche, Colaciones Cruz Verde, etc.
En la calle Bolívar, en el Centro Histórico de Quito, sobrevive un local fundado hace 111 años: Colaciones Cruz Verde. Luis Banda, de 67 años, y su esposa, Luzmila Guillén, sostienen el legado familiar. Son la tercera generación al frente del negocio, que inició la abuela de él, Hortensia Espinosa.
La jornada comienza a las 06:30 y se extiende hasta las 17:00, de lunes a viernes. Guillén bate sin pausa una paila suspendida por sogas. El movimiento constante de sus brazos transforma miel, azúcar, agua, maní y limón en pequeñas esferas blancas: las colaciones. “Mire a mi esposa, sacándose el aire”, apunta Banda.
El oficio es exigente: tras cuatro décadas de trabajo, Luis Banda padece una hernia inguinal. Recuerda que, de niño, su abuela lo enviaba a entregar dos libras de colaciones al expresidente José María Velasco Ibarra, cuyo hermano vivía cerca, frente a la Botica Alemana.
El local forma parte del Programa de Protección e Incentivos (PPI), uno de los ejes de la iniciativa De Vuelta al Centro, impulsado por la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación. Tras la pandemia, en 2023, un primer estudio identificó unos 300 comercios que requerían apoyo.
¿Qué busca el programa de Protección, de la iniciativa De Vuelta al Centro?
Rocío Estrella, su coordinadora, dice que buscaron negocios tradicionales y oficios emblemáticos, ya que Quito es patrimonio no solo por su arquitectura, sino también por sus saberes y sabores.
El programa, que ya avanza en su tercera etapa, no aplica un modelo único:
- Cada establecimiento recibe un diagnóstico individual y acompañamiento en cuatro áreas: historia y tradición, administración, finanzas y marketing.
- Las capacitaciones duran ocho meses. Los participantes tienen un promedio de edad de 60 años.
- Entre sus impulsores figura el exalcalde Roque Sevilla, quien ha pensado en la creación de una “casa de los saberes”, inspirada en las antiguas escuelas de artes y oficios.
Banda reconoce que ha incorporado nuevas estrategias, aunque admite dificultades con el manejo de redes sociales. Confía en que su hija y su yerno continúen con la tradición, pues su hijo está concentrado en su profesión de ingeniero civil. Él mismo dejó guardado su título de ingeniero bursátil.
El Manto Sagrado se mantiene desde hace 106 años en la capital
A pocas calles, otro negocio también mantiene viva una herencia centenaria. En la intersección de la Rocafuerte y García Moreno, El Manto Sagrado suma 106 años de historia. Rosario del Carmen Chiliguano lleva 25 años al frente del local, fundado por Angelita Espinosa y luego heredado a su hija Estelita Suárez de Hurtado.
El establecimiento evolucionó desde la confección de ropa para mujeres, faldas, blusas bordadas y fajas, hacia la elaboración de vestimenta para imágenes religiosas.
La nueva historia surgió cuando las clientas comenzaron a encargar trajes para sus figuras de Jesús recién nacido, después de ver que la dueña vistió a su Niño Dios, que estaba desnudo.
Hoy, el local ofrece diversidad de atuendos, desde tradicionales hasta otros relacionados con las profesiones: de médico, de policía, de charro, con poncho. Aunque Chiliguano ha marcado límites. Recuerda que rechazó confeccionar un disfraz del Chapulín Colorado para el Niño Jesús.

En El Manto Sagrado, Rosario Chiliguano viste a las figuras del Niño Jesús, en el Centro de la capital.
La propietaria agradece el apoyo para sostener los locales tradicionales. En su caso, espera poder pasarle la posta a su hija, en el futuro.
Impulso a locales como Mama Miche
También se han identificado casos críticos. Uno de ellos es el de Mama Miche, de Mercedes Abad, un negocio fundado en 1940 en La Marín, frente al coliseo Julio César Hidalgo. Es conocido por sus secos de pollo frito y sus famosos caldos de gallina con huevo. Afectado por la inseguridad y la caída de las ventas, recibió apoyo para su reactivación, cuando estaban por cerrar.
Nancy Carrillo, nuera de Mama Miche, tercera generación, heredera de recetas y secretos, está a cargo del local. Su hijo Diego, abogado, le ayuda. Abren desde las 18:00 hasta las 23:00. Antes era de 22:00 a 04:00, recuerda Estrella.
Además de asesoría y formación, los participantes reciben insumos valorados en hasta 600 dólares o el dinero en efectivo. Han pedido cartas impresas, uniformes, cocinas, etc. En 15 casos, el apoyo será mayor. Uno de los beneficiados es el negocio de Mama Miche, cuya fachada será intervenida con respaldo municipal.
La apuesta de la iniciativa De Vuelta al Centro es que estos negocios no solo sobrevivan, sino que se mantengan en pie, evolucionen y no dejen de ser parte de la identidad de la ciudad.
El aroma del Café Águila de Oro viene de Loja
Algunos locales están en manos de nuevas generaciones. Es el caso de Café Águila de Oro, en las calles Benalcázar y Sucre. Mauricio y Ángel Morales son dos de los cuatro hijos de Vinicio y Teresa.
Su padre, hoy de 70 años, trabajó desde los 15 en el local, que abrió sus puertas hace 78 años, de la mano de la familia de Alonso Moya, quien luego de 15 años se lo vendió a Luis Almeida.

El buen aroma es el sello de Café Águila de Oro, en Quito, hoy a cargo de Mauricio (foto) y Ángel Morales.
“Hacemos procesos artesanales. Tostamos el café todos los días”, cuenta Mauricio. No es una estrategia de marketing, pues basta pasar por el local para comprobarlo: el aroma atrae.
Los hermanos trabajan con grano seleccionado, que traen de Puyango, en Loja. Se muele al momento, según la preferencia del cliente. Ofrecen tres niveles de tueste: oscuro (de notas más intensas), medio (más suave) y rubio (ligero, cercano a una infusión). El café se vende al peso, a nueve dólares la libra.
Otras experiencias con el programa De Vuelta al Centro
Consultores y capacitadores del Programa de Protección e Incentivos le enseñaron a don Augusto Nolivos, de 78 años, a manejar redes sociales. Otros con el fondo de 600 dólares decidieron acceder a una página web o a un logo, mobiliario...
También otros emprendedores, como doña Mónica, aprendieron a administrar mejor su negocio. Tiene un carrito de helados de guanábana y mora, que heredó de sus padres y se mantiene desde hace 67 años.
Sin embargo, no solamente se apoyó a locales tradicionales, sino también a nuevos como Quenqo, que ofrece cerveza y también nachos con hornado, o El Zaguán Cafetería, cuya especialidad son las humitas, los quimbolitos de mora, etc.