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Diario Expreso Ecuador

Que vivan los libros

El algoritmo digital nos empuja a pensar de cierta manera y, sin darnos cuenta, estamos consumiendo contenido tóxico: los libros nos devuelven ese control

La lectura puede ser un acto de rebeldía frente al algoritmo digital. Los libros nos devuelven el control.

La lectura puede ser un acto de rebeldía frente al algoritmo digital. Los libros nos devuelven el control.Canva

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Esta semana celebramos el Día Internacional del Libro. Como lectora y como autora quiero compartir algunas reflexiones que me he hecho alrededor de este tema. En un mundo de gratificación inmediata y de lectura superficial, leer un libro es un acto de rebeldía y autocontrol. La paciencia que requiere empezar y terminar un libro pareciera hoy una capacidad anormal. Un libro no es información, es una experiencia. Claro, podemos pedirle a la IA que nos haga un resumen. Pero pensemos en una novela que nos cautivó: pedirle a ChatGPT que nos haga un resumen no reemplaza leerla. Hay cosas que sencillamente no nos podemos saltar.

En esta fecha conmemorativa de los libros, pensemos también en lo que los libros han significado en nuestra historia. Existieron tiempos en los que los libros tenían ideas, tesis o pensamientos tan revolucionarios que eran prohibidos, eran quemados para que nadie tuviera acceso a ellos. Los autores somos definitivamente valientes, porque nos atrevemos a dejar impresas para siempre ideas que pueden ser cuestionadas y criticadas. Siempre será más cómodo no hacerlo, quedarse callado y no exponerse.

Control sobre el algoritmo y el contenido tóxico

Los libros también hablan de quienes somos. Dime qué lees y te diré quién eres. Nuestros intereses en los libros son como el algoritmo de las redes, pero uno que nosotros sí controlamos. Mientras el perverso algoritmo digital nos empuja a pensar de cierta manera y, sin darnos cuenta, estamos consumiendo contenido tóxico, los libros nos devuelven ese control, ese poder de decidir a qué quiero exponer a mi mente, cómo la alimento.

Mi última lectura fue un libro que devoré en menos de una semana. Se llama ‘Educated’, de Tara Westover. Absolutamente recomendado. Pero más que hablar del libro, quiero contarles de la experiencia de no poder parar de leer. Y claro que hubo tiempo, me di el tiempo para leerlo completo y disfrutarlo. Muchos dirán: no tengo tiempo; entiendo. Les dejo esta estadística: en promedio las personas pasamos dos horas y 21 minutos solo en redes sociales cada día. Entiendo, no hay tiempo. ¡Que vivan los libros!

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