SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Buenavida

Weldyn Quezada: el papá que creó un cuento para enseñar sobre dinero

El coach financiero y vicepresidente ejecutivo de Grupo Quezada creó ‘El conejito Boris y sus monedas’, para hablar sobre la cultura del ahorro a temprana edad.

El cuento ya puede encontrarse en ciertas librerías y espacios lúdicos para niños.

El cuento ya puede encontrarse en ciertas librerías y espacios lúdicos para niños.Foto: Carlos Klinger

Gianella Muñoz
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que debes saber

  • Quezada busca que los niños entiendan desde pequeños que el dinero debe verse como una herramienta.
  • ‘El conejito Boris y sus monedas’ combina cuentos, juegos y actividades interactivas.
  • El libro nació tras una búsqueda frustrada en librerías: Weldyn no encontró cuentos infantiles sobre ahorro y decidió crearlo. 

Cada noche, antes de dormir, Weldyn Quezada le leía cuentos a su hija. Historias de emociones, clásicos infantiles y aventuras que acompañaban esa rutina entre cobijas, peluches y sueño. Pero hubo un momento en que quiso introducir otro tema en esas conversaciones cotidianas: el dinero. No desde la presión ni los números, sino desde algo mucho más simple: enseñarle a ahorrar, entender el valor de las cosas y diferenciar un deseo de una necesidad.

Entonces empezó a buscar cuentos infantiles sobre educación financiera. Recorrió librerías dentro y fuera del país, preguntó en estanterías y navegó entre opciones para niños. Pero la respuesta siempre era la misma: “No hay”. Hasta que una frase terminó marcándolo: “Eso no existe”. Y ahí entendió que quizás el reto no era encontrar el libro correcto, sino crearlo.

Así nació ‘El conejito Boris y sus monedas’, un cuento inspirado en el peluche favorito de su hija Martina y en la necesidad de hablar de dinero con los niños de 4 a 10 años desde un lenguaje cercano, entretenido y sin tabúes. “El dinero no es el fin, es una herramienta”, repite Weldyn durante la conversación, convencido de que la educación financiera también puede empezar jugando.

Aunque es coach financiero y Vicepresidente ejecutivo del Grupo Quezada, insiste en que este proyecto no nació desde el mundo corporativo, sino desde la experiencia de ser papá. “No soy escritor, soy un padre de familia”, dice. Y quizá por eso el cuento no solo busca enseñarles a ahorrar a los niños, sino también despertar conciencia en los adultos que se sientan a leerles antes de dormir

Hábitos de ahorro con los más pequeños

  • Comprar alcancía y fomentar el ahorro: Ayuda a que los niños visualicen cómo el dinero crece poco a poco con constancia.
  • Enseñar la diferencia entre deseo y necesidad: Les permite entender que no todo lo que quieren es realmente indispensable.
  • Usar juegos de cajitas registradoras para hablar de dinero: Aprenden conceptos financieros mientras juegan y se divierten.
  • Dar mesada con guía y objetivos: Más que dar dinero, se trata de enseñarles a administrarlo con propósito.
  • Crear el hábito de registrar gastos: Anotar en qué gastan les enseña orden y conciencia financiera desde pequeños.
El protagonista del cuento está inspirado en el peluche de la hija de Weldyn.

El protagonista del cuento está inspirado en el peluche de la hija de Weldyn.Foto: Instagram

Así creó a Boris

Aunque Weldyn asegura entre risas que “no es escritor”, sí venía familiarizándose con la escritura desde pandemia, cuando empezó a compartir consejos y reflexiones en un blog sobre educación financiera. Aun así, enfrentarse al reto de crear un cuento infantil fue completamente nuevo para él.

La inspiración apareció dentro de casa. Boris, el protagonista del libro, está basado en el conejo de peluche favorito de su hija Martina, quien lo escogió cuando tenía apenas diez meses de edad y desde entonces duerme con él todas las noches. “Nadie sabe de dónde salió el nombre Boris”, cuenta Weldyn. No existe ningún Boris en la familia ni entre amigos, pero el nombre quedó y terminó convirtiéndose en el corazón de la historia.

Para construir el cuento, se basó en todos los libros que le había leído a su hija, comprendió cómo se narran los cuentos infantiles, qué palabras llaman más la atención y qué sonidos generan emoción. Incluso recurrió a expertos e inteligencia artificial para entender cómo hacer el aprendizaje más entretenido. Pero su principal filtro siempre estuvo en casa: Martina. “Yo le mostraba partes del cuento y veía cómo reaccionaba”, recuerda.

tracking