SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

¿Sin miedo al éxito?

El exceso de turismo y éxito económico estarían afectando al Camino de Santiago. Lo mismo podría ocurrir en Galápagos, poniendo en riesgo su sostenibilidad

La afluencia de gente deja muy buenos réditos económicos, pero ello tiene efectos que pueden poner en riesgo la propia sostenibilidad de un ecosistema.

La afluencia de gente deja muy buenos réditos económicos, pero ello tiene efectos que pueden poner en riesgo la propia sostenibilidad de un ecosistema.Archivo Expreso

Creado:

Actualizado:

Esta es una frase que hoy se usa mucho para alentar en medio de las dudas a afrontar los desafíos. Pero cuidado, a veces no solo a las personas, sino a las empresas y países los mata el éxito.

De unos años acá se ha puesto de moda el Camino de Santiago. Para algunas personas ‘turigrinas’ es un punto más en su ‘bucket list’, pero para muchas otras es una verdadera peregrinación. Tan solo en el año 2025 recibieron la certificación de peregrinación más de 530.000 personas, y muchos otros miles ni siquiera solicitaron la Compostela. Esta afluencia de gente, particularmente en lo que se llama el Camino Francés, que atraviesa toda España de Este a Oeste, ha dejado muy buenos réditos económicos en su trayecto, pero está provocando hartazgo en quienes viven en la cercanía de la ruta, abandono de la hospitalidad, que ha sido un factor fundamental para la vida del Camino de Santiago, y también la percepción progresiva de destrucción de la esencia, particularmente en Galicia, en el tramo de Sarria a Santiago.

El peregrino tradicional, austero, discreto en su transitar y comprometido con la espiritualidad que inspira la ruta, ha dado paso al turista o senderista que exige comodidades, demanda movilizaciones alternativas, gastronomía internacional, y ello genera cambios culturales. Es la derrota de la tradición por el pragmatismo económico.

Lo que el exceso de turismo podría hacer en Galápagos

Qué mal que lo escriba un capitalista como yo, pero sí, el dinero en abundancia no siempre cuida lo esencial. Imagine el lector que en Galápagos, a cuenta de que a todos les iría bien, se liberen las licencias para construir grandes ‘resorts’, se permita la navegación indiscriminada de cruceros, y hasta se vendan huevitos de tortugas para que al regreso los bebés tengan mascotas. Buen éxito por unos días y comprobación de que el mercado funciona, hasta que se acaben las tortugas que ponían los huevos.

Eso está pasando en el Camino de Santiago Francés. Van a tener que hacer algo pronto, porque el Camino se va a morir de éxito. Y a lo mejor con eso digo apúrense, camínenlo, quizá luego sea tarde, y pongo mi clavito en su ataúd también.

Saludos hoy desde el Camino.

tracking