Inicio de clases con muchos matices
Mientras miles inician clases en la Sierra-Amazonía, 450.000 niños sufren exclusión educativa en Ecuador, lo que impacta directamente en la pobreza y el futuro

El abandono escolar perpetúa la pobreza intergeneracional y hace que a menor escolaridad de los padres se reduzca el potencial escolar de los hijos.
Empieza en la región Sierra-Amazonía un año escolar, mientras unos preparan sus útiles y con ilusión saben que empezarán otro año escolar el lunes, otros no tienen la misma suerte. La educación es una garantía constitucional, pensaba. Hablemos de la realidad para 450.000 niños, niñas y adolescentes que están fuera del sistema educativo nacional. Las razones en nuestro país son muchas.
Sociedad
Entre la violencia y el abandono: los desafíos urgentes de la educación ecuatoriana
Gabriel Cornejo
El abandono escolar perpetúa la pobreza intergeneracional
La exclusión educativa no solo significa que la institución educativa niega el ingreso al estudiante, puede ser que las condiciones y oportunidades para el estudiante hagan que él no tenga ni la posibilidad de acercarse a la matrícula. La exclusión puede ser económica, por discapacidad, por violencia o inseguridad. Todas estas razones tienen potencialmente solución y es una deuda que como sociedad tenemos con nuestros niños. Las consecuencias de la deserción escolar tienen impactos más amplios de lo que se piensa. El abandono escolar perpetúa la pobreza intergeneracional y hace que a menor escolaridad de los padres se reduzca el potencial escolar de los hijos. Como país, esto tiene un impacto económico directo en el PIB, en la productividad, desempleo y crecimiento económico. La deserción reproduce la desigualdad y aumenta riesgos de problemas financieros, de violencia, de nutrición, es decir es uno de los principales responsables de la pobreza multidimensional. El trabajo infantil es la consecuencia, pero también la causa, en donde la necesidad económica invita a practicar esta actividad de manera temprana, haciendo casi imposible una reinserción escolar más tarde. Finalmente, la exclusión educativa resulta en una exclusión social, en donde los prospectos de trabajo y oportunidades se limitan con cada año de abandono. Para las niñas y mujeres tiene consecuencias aún peores, y tiene relación directa con el embarazo precoz y violencia de género.
No podemos mirar para otro lado e ignorar que esta es una realidad que pasa más de lo que queremos aceptar. Este inicio de clases tiene muchas realidades y la educación sin duda es la fuente de desarrollo para un país, si no eliminamos la primera barrera de ingreso y logramos que los niños participen, todo esfuerzo será en vano.