Editoriales

El juego de los números presupuestarios

El que más se sugiere tácitamente es el relativo al IVA por consumo de combustibles, que forma parte del ascendente precio de los mismos...’.

Hasta el momento hay más preguntas que respuestas respecto del rumbo que seguirá el gasto público. La novedad de la proyección para 2022 es el incremento de recaudaciones superior a $2.000 millones en el no especificado rubro “Otros”. No hay rebaja en el ISD, tampoco se anuncia un incremento del IVA, más allá de posibles ajustes diferenciados para no afectar la canasta de consumo general. ¿Qué rubros pueden ser afectados? El que más se sugiere tácitamente es el relativo al IVA por consumo de combustibles, que forma parte del ascendente precio de los mismos y que, debemos presumir, continuará su recorrido hacia niveles internacionales. La recuperación económica iría igualmente aparejada de incremento en el consumo de gasolinas y diésel.

El acuerdo renegociado con el FMI esclarecerá estas preguntas. La meta a observar será la de cumplimiento de los objetivos fiscales con una combinación de ingresos y egresos. Al final, el vector determinante en la recuperación fiscal, reiteramos, será el crecimiento económico que, como sabemos, es a su vez el producto de la restauración de la confianza, que se concibe en la liberación de la producción y en los estímulos que se brinden al mercado: ¡tarea que aún queda pendiente!