SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Goles que no se olvidan

En un país donde el éxito suele ser momentáneo y se puede estar arriba sin construir nada que sostenga ese lugar, la caída no es una excepción

Christian Lara en una foto de archivo.

Christian Lara en una foto de archivo.Archivo

Creado:

Actualizado:

Hay goles que no se olvidan. No solo por su maestría, sino por lo que significan. El de Christian Lara a Argentina en aquellas eliminatorias rumbo a Alemania 2006 fue uno de esos. Ecuador ya era competitivo, pero todavía necesitaba confirmarse. Y ahí apareció el ‘Diablito’, pequeño, rápido, impredecible, para marcar la diferencia en un partido que terminó siendo clave en una clasificación que ya no sorprendía, pero todavía ilusionaba.

El jugador que marcaba diferencias

Lara no era un jugador más. En un fútbol donde muchos solo cumplen, él daba el kilómetro extra. Desequilibrante y dificilísimo de marcar, tenía la capacidad de aparecer cuando el partido se enredaba y abrirlo con una jugada. Luego vendrían los años en Liga, en ese equipo que se acostumbró a ganar y a competir afuera como pocos en el país. No siempre como protagonista absoluto, pero sí como parte de una generación que hizo historia y que convirtió a Liga en lo que hoy es, el club más exitoso del Ecuador. Por eso nos sorprende —o debería sorprendernos— lo que ocurrió esta semana.

Cuando el éxito no alcanza para sostenerse

No tanto por el hecho en sí, que se repite con demasiada frecuencia, sino por el camino recorrido. No estamos hablando de alguien que nunca tuvo oportunidades, sino de alguien que llegó. Que jugó en la selección, que fue parte de equipos ganadores, que tuvo reconocimiento, ingresos, nombre. Y, sin embargo, terminó donde tantos otros.

Y es que tal vez ahí está el problema. En un país donde el éxito suele ser momentáneo y no una trayectoria, donde se puede estar arriba sin construir nada que sostenga ese lugar, la caída no es una excepción, sino una posibilidad permanente. No es solo una historia individual que salió mal. Es un entorno donde incluso los que logran llegar no siempre tienen cómo quedarse.

La pregunta que queda abierta

Por eso impacta más. Porque no es el fracaso de alguien que nunca lo logró, sino la caída de alguien que sí. Y cuando eso deja de ser excepcional, la pregunta ya no es qué pasó con él, sino qué está pasando con nosotros, con nuestra sociedad. Qué está pasando con el país. Hay goles que no se olvidan. Pero hay historias que nos hacen recordarlos de otra manera.

tracking