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Diario Expreso Ecuador

PISA 2025: urge repensar la educación

Los resultados de PISA 2025 reabren el debate sobre la educación en Ecuador y la necesidad de recuperar la exigencia académica y la disciplina

Los resultados de PISA 2025 volvieron a poner bajo la lupa las falencias del sistema educativo ecuatoriano y el rendimiento de los estudiantes.

Los resultados de PISA 2025 volvieron a poner bajo la lupa las falencias del sistema educativo ecuatoriano y el rendimiento de los estudiantes.Archivo

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La prueba PISA 2025 es una triste radiografía de las debilidades de nuestro sistema educativo. Sobran análisis y conclusiones; lo urgente es repensar la educación y plantear un cambio radical de paradigma. De lo contrario, continuará la tendencia negativa del rendimiento estudiantil.

La permisividad también afecta al aprendizaje

El propio Ministerio de Educación ha facilitado que estudiantes con inasistencias periódicas acumuladas y sin cumplir actividades aprueben el año escolar. La normativa que ‘protege’ al educando se convierte en una camisa de fuerza para el docente, obligado a evitar papeleos engorrosos. Lo viví con una alumna que faltó dos meses: era lógico que no tuviera el nivel de sus compañeros, quedó en supletorio y yo recibí un memo. Para muestra, un botón.

El sistema educativo perdona y solapa incumplimientos de tareas, faltas constantes, consumo de drogas, agresiones, etc. Los jóvenes crecen sin responsabilidad, límites ni respeto a las reglas, generando impunidad y frustración en los docentes. En pocas palabras, el Estado fomenta antivalores. Algunos alumnos se burlan y ciertos padres exigen su ‘derecho’ a faltar y entregar todo atrasado.

Otra dificultad son los llamados ‘chicos problema’ junto al resto de alumnos. Aunque la educación es un derecho, mantenerlos en el aula puede vulnerar el derecho a aprender de los demás y afectar la seguridad y salud mental de toda la comunidad educativa. Se requieren planteles especializados, con profesionales y tratamientos adecuados.

También se resta tiempo de calidad en el aula con actividades adicionales dispuestas por autoridades distritales o zonales que retrasan la planificación docente. Por ejemplo, en el aula no se puede hablar de Dios, pero se pierde un día celebrando el Inti Raymi: una contradicción.

El desafío de recuperar la exigencia escolar

Si queremos mejorar la educación, no debería aprobarse a quien termina la escuela sin saber leer, escribir y dominar las cuatro operaciones fundamentales, ni graduar bachilleres sin las destrezas básicas indispensables, salvo las excepciones correspondientes.

¡Ya basta de políticas equivocadas que reducen la exigencia y hacen cada vez más permisivo al sistema educativo! Esto favorece el analfabetismo funcional y debilita la formación en valores. La sociedad necesita personas responsables, cumplidas, disciplinadas y honestas.

Julio César Navas Pazmiño

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