Cartas de lectores

Pasaremos una Navidad diferente

Así es, porque esta es época de felicidad, de encuentro, de solidaridad, de amor... Pero, lamentablemente, estas festividades navideñas estarán empañadas por la pandemia de COVID-19 que ha invadido casi todo el planeta y que ha cobrado muchas vidas en las familias ecuatorianas. Por otro lado tenemos la abominable corrupción que existe en el país, que no ha respetado ni el dolor ni la muerte. Estas festividades navideñas y de fin de año están opacadas por el agobio colectivo que sufrimos los ecuatorianos por el encerramiento obligado al que estamos sometidos a fin de no contraer el letal virus; además por la desesperanza que lacera a miles de familias pobres, por la angustia de no saber qué hacer con su tiempo porque han perdido sus empleos; les cuesta dormir porque no tienen ingresos ni un techo bajo el cual vivir y porque padecen hambre. Lo más precioso de la Navidad es recordar cómo “los tiempos pasados fueron mejores”: cuando niño, cuando joven y aun como adulto. La Nochebuena es una de las festividades más importantes que celebran las familias en el mundo entero, por las reuniones, intercambio de regalos. Mas, en estos tiempos de pandemia, por el incremento de la delincuencia, es preferible permanecer encerrados y aislados para no exponernos a estos males. Que no falte nada en los hogares ecuatorianos es mi deseo. Que el amor, el respeto al distanciamiento, la generosidad y la solidaridad sean las notas predominantes en esta Navidad. Ojalá que en la próxima Navidad, si Dios lo permite, podamos decir todo lo contrario. A los amigos lectores, a usted señor director, y a todo el personal que labora en este prestigioso medio de comunicación, a los ecuatorianos que caminan en línea recta y con cabeza erguida, que hacen de su esfuerzo limpio el diario vivir y que creen que nuestra patria puede salvarse, siempre y cuando actuemos con sentido común, ética y principios morales, que podamos exclamar en 2021 con orgullo que ¡la nación ha vuelto a nacer! ¡Feliz Navidad y venturoso Año Nuevo!

Ec. Mario Vargas Ochoa