Próxima subida de costo de pasajes en buses en Guayaquil
Un eventual aumento del pasaje del transporte público debe estar acompañado de mejoras reales en la calidad, seguridad y trato que reciben los usuarios.

Los usuarios del transporte público esperan que cualquier aumento del pasaje venga acompañado de mejoras en el servicio y mayor seguridad.
Me preocupa sobremanera que, en algún momento, lo incrementen, así como aumentaron el valor del pasaje interprovincial e intercantonal los dirigentes de la transportación, a un precio que les dio la gana, en primera instancia, por lo cual tuvo que intervenir la autoridad de tránsito para que no sigan cobrando valores excesivos.
Guayaquil
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Diana Sotomayor
Un aumento que exige calidad
Lo peor es que la calidad del servicio se mantiene igual de pésima. Personalmente pienso que es una exageración un 25 % de subida de precio. Pero, ¿cuál es la contrapartida que debe existir en favor del usuario del servicio? Buses en excelente estado. Choferes educados con el usuario, que no paren la unidad de transporte donde les da la gana; en mitad de la calle, en sitios en donde no está el paradero establecido; sino en los sitios asignados para el efecto. Puertas cerradas porque el transporte público debe tener aire acondicionado, botones de pánico; sobre todo no permitir el ingreso en cada esquina.
Todos sabemos los sitios en donde paran los vendedores ambulantes con productos de todo tipo, los charlatanes, los que piden limosna, los cantantes con equipo de música incluido, los que se suben a los buses para pedir y en otros casos a exigir dinero con el cuento de que van a comprar caramelos para la venta, porque hay algunos malcriados, que lo piden de una forma que aterra. Choferes que ponen música a todo volumen, incluso que causa el rechazo del usuario. Guayaquil, a través de sus unidades de transporte, merece darles a sus ciudadanos otro tipo de trato.
Un transporte público digno
Basta de la chabacanería, de la bulla, de los malos tratos hacia el usuario, porque este quiere viajar cómodo, tranquilo, sin bulla, sin escándalos. Que los asientos amarillos, destinados para las personas de la tercera edad, mujeres embarazadas, personas con niños en brazos, ancianos con bastones, se los ceda a estas personas, con el mayor respeto posible. Hagamos valer la educación que recibimos en algún momento. Ya tocará ver en un futuro cercano qué nos depara el nuevo servicio.
Roberto Flores