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Diario Expreso Ecuador

Tragedia en las ruinas: Quién era el 'copycat' que sembró el pánico en Teotihuacán

Crónica del ataque en Teotihuacán donde un imitador de Columbine mató a una turista y se suicidó tras sembrar el terror en la Pirámide de la Luna

Rescatistas atendieron la emergencia en las pirámides tras el ataque.

Rescatistas atendieron la emergencia en las pirámides tras el ataque.Foto: EFE

Valeria Alvear
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Lo que debes saber

  • Ataque premeditado: Julio César Jasso, un "copycat" obsesionado con Columbine, irrumpió armado en Teotihuacán para emular una masacre masiva en la Pirámide de la Luna.
  • Saldo de la tragedia: El tiroteo dejó una turista canadiense fallecida y 13 heridos. El agresor utilizó un revólver antiguo para disparar contra visitantes y autoridades.
  • Final del asedio: Tras verse acorralado por la Guardia Nacional y herido en la cima de la pirámide, el atacante de 27 años se quitó la vida replicando el guion de sus ídolos.

Julio César Jasso Ramírez no improvisaba. El lunes 20 de abril, tras días de planificación en un hotel cercano, ingresó a la zona arqueológica de Teotihuacán con un objetivo oscuro: replicar las masacres escolares de Estados Unidos. Vestido de cuadros y cargando una mochila con un revólver antiguo y 42 cartuchos, subió a la Pirámide de la Luna para transformar un sitio histórico en un escenario de terror.

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Amenazas en la cima: el inicio del despliegue

A las 11:20, las autoridades recibieron el primer reporte. Imágenes captadas minutos después mostraron a Jasso en la cúspide de la pirámide, encañonando a una decena de turistas obligados a tenderse en el suelo. Bajo insultos y exigencias violentas, el agresor sembró el pánico mientras una de las víctimas lograba grabar el audio de la pesadilla.

Entre el llanto de niños y el desconcierto de extranjeros, Jasso se jactaba de supuestos asesinatos previos para infundir miedo. "A la muerte no se mira directamente", sentenciaba. Los peritajes posteriores confirmarían que sus afirmaciones sobre haber sacrificado a otros turistas eran falsas, un rasgo propio de su desconexión con la realidad y su perfil psicopático. Para él, la pirámide no era un centro turístico, sino un altar de sacrificio donde los visitantes no tenían derecho a estar.

El saldo de la violencia

Con el rostro oculto tras un pasamontañas, Jasso alternó disparos al aire con ráfagas hacia la multitud que observaba desde abajo. El ataque se cobró la vida de una turista canadiense, quien recibió un impacto en el tórax. Además, trece personas resultaron heridas, la mayoría por caídas sufridas durante la desesperada huida por las escalinatas de la estructura prehispánica.

Autoridades identificaron al atacante como Julio César Jasso, de 27 años.

Autoridades identificaron al atacante como Julio César Jasso, de 27 años.Foto: EFE

El arsenal de un ataque anunciado

Para ejecutar su plan, utilizó una Smith & Wesson de 1968, una pieza casi de colección que recargó en dos ocasiones. A pesar de los 40,000 pesos que supuestamente pagó por ella, el origen del arma y de la munición —calibre 38, de uso común en las fuerzas policiales— sigue siendo un misterio para los investigadores.

El asedio final y el desenlace

Siete minutos después del inicio, la Guardia Nacional rodeó la pirámide. Pese a las órdenes por megáfono, Jasso respondió con fuego mientras intentaba escalar hasta los 45 metros de altura para escapar del cerco. Al verse herido por los agentes y completamente acorralado a las 11:45, decidió suicidarse, emulando el trágico final de los perpetradores de la masacre de Columbine.

Las evidencias halladas en su mochila confirmaron su obsesión: libros sobre matanzas icónicas y notas manuscritas que hablaban de "entidades sobrenaturales". Según los criminólogos, Jasso era un copycat, un imitador que buscaba notoriedad replicando crímenes simbólicos en fechas específicas, cerrando así un círculo de violencia que planeó meticulosamente.

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