¿Quién fue Rhudy Benavides Charalla? El caso que ha generado conmoción en Cusco
El caso que conmociona a Cusco involucra un crimen de extrema violencia, con indicios que apuntan a un posible canibalismo tras el asesinato del guía turístico

El hallazgo de la escena se produjo una semana después del crimen, el 25 de abril, gracias a un informante anónimo que guio a la policía hasta el inmueble
Lo que debes saber
- Rhudy Benavides Charalla, de 46 años, era un reconocido guía de turismo en Cusco, apodado afectuosamente como el "Embajador de los Andes".
- El crimen ocurrió la noche del sábado 18 de abril de 2026 en una vivienda de la asociación Manantiales del Inca, donde la víctima fue convencida de continuar bebiendo con dos conocidos.
- Los responsables fueron plenamente identificados como Gabriel Alexis Luis Cóndori y Óscar Franco Tinco, ambos de 21 años y naturales de la provincia de La Convención.
El asesinato de Rhudy Benavides ha marcado un punto de quiebre en la crónica roja del Perú, situándose como uno de los crímenes más aterradores registrados en la historia reciente del país. Lo que comenzó como una reunión social entre conocidos en la ciudad del Cusco, terminó en una pesadilla de violencia extrema que ha dejado a la comunidad local y a las autoridades en un estado de alerta ante la naturaleza de los hechos.
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Las investigaciones fiscales han revelado que el guía turístico de 46 años no solo fue víctima de un ataque mortal, sino que su cuerpo fue sometido a procesos de degradación inhumanos tras su fallecimiento. Los responsables, identificados como Gabriel Cóndori y Óscar Tinco, se encuentran actualmente bajo custodia policial tras confesar detalles que han sobrepasado cualquier precedente de criminalidad en la región, incluyendo actos de canibalismo y la eliminación sistemática de evidencia biológica.
Reconstrucción de los hechos: cómo se desarrollo el encuentro
El suceso se desencadenó cuando Gabriel Cóndori y Óscar Tinco, quienes mantenían un vínculo de amistad con la víctima, convencieron a Benavidez de reunirse para compartir bebidas alcohólicas. De acuerdo con las pericias, el guía turístico fue inducido a un estado de vulnerabilidad total.

Tras el homicidio, los asesinos robaron el celular de Benavides y lo vendieron por 110 soles en un centro comercial para comprar más alcohol, marihuana y herramientas para desaparecer el cuerpo
Debido a la ingesta excesiva de alcohol, Benavides se quedó profundamente dormido, momento que sus acompañantes aprovecharon para iniciar el ataque. Sin gran posibilidad de defensa, el hombre fue agredido inicialmente con un tenedor y, posteriormente, recibió un impacto contundente en la cabeza con un martillo, lo que habría causado su muerte inmediata.
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Una vez consumado el asesinato, los agresores procedieron a una calculada gestión del cadáver con el objetivo de desaparecer el cuerpo.
Según los investigadores esto incluyó:
- Descuartizamiento: El cuerpo fue fragmentado en múltiples partes.
- Alimentación de animales: Según las confesiones, parte de los restos de Benavides fueron entregados a perros de la zona para facilitar su desaparición.
- Destrucción ósea: Los huesos largos de la víctima fueron triturados mecánicamente para evitar que pudieran ser identificados o hallados por las autoridades.

Óscar Franco Tinco, uno de los detenidos, cuenta con antecedentes graves que incluyen denuncias por acoso y violación sexual de menores de edad
Lo cierto es que, lo que eleva este caso a un nivel de horror sin precedentes son las acciones posteriores al desmembramiento, pues los informes indican que Cóndori y Tinco habrían seleccionado partes específicas del cuerpo para ser cocinadas.
Actualmente, los dos implicados enfrentan cargos por homicidio calificado y se espera que la fiscalía solicite la máxima pena permitida por la ley peruana ante la gravedad de los agravantes presentados.